Kicillof acusó a Milei de “deserción del gobierno nacional” y reclamó un pacto federal entre provincias

El gobernador aseguró que en Buenos Aires hay “cerca de mil obras públicas abandonadas por la Nación”.

Axel Kicillof

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó fuertes críticas contra el presidente Javier Milei al advertir que la Argentina atraviesa “una deserción del gobierno nacional” y calificó a la actual administración como “una de las experiencias más centralistas y unitarias” de la historia reciente. Las declaraciones fueron realizadas durante un acto en el Instituto Politécnico de Formosa, que encabezó junto al gobernador local, Gildo Insfrán, en el marco de la firma de convenios de cooperación entre ambas provincias.

Durante el encuentro, del que participaron también los ministros bonaerenses Javier Alonso (Seguridad) y Andrés Larroque (Desarrollo de la Comunidad), Kicillof sostuvo que los acuerdos firmados representan “una verdadera declaración política frente a la situación económica y social grave que atraviesa el país”. En ese sentido, planteó la necesidad de avanzar en “un verdadero pacto entre provincias argentinas para devolverle a la Nación una mirada federal”.

El mandatario bonaerense aseguró que las provincias “están sufriendo el abandono, la ausencia y la deserción del gobierno nacional”, y afirmó que la gestión de Milei dejó de cumplir obligaciones constitucionales. “No es solo una decisión política: es ilegal e inconstitucional”, remarcó, al tiempo que denunció que en Buenos Aires hay cerca de mil obras públicas abandonadas, entre ellas escuelas, rutas, cloacas, obras de agua y energía, universidades y proyectos portuarios.

Kicillof también cuestionó la interrupción de políticas nacionales sensibles, como la entrega de medicamentos oncológicos, alimentos y material educativo, y advirtió que “las provincias hacemos de escudo y de red, pero no alcanza”. En materia de seguridad, criticó el desfinanciamiento de las fuerzas federales y apuntó contra el retiro del Estado nacional del control fronterizo: “Para que la droga llegue a Buenos Aires antes recorrió más de 1.500 kilómetros y cruzó una frontera sin control. Ahí falló el Estado nacional”, concluyó.