La plana mayor de la CGT mantuvo este viernes un encuentro con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, para analizar los alcances del proyecto de reforma laboral que promueve el Poder Ejecutivo. Desde la central obrera calificaron la iniciativa como “regresiva, flexibilizadora y precarizadora” y alertaron que “amenaza derechos históricos de los trabajadores”.
La reunión se llevó a cabo en el edificio de la calle Azopardo, donde los dirigentes sindicales cuestionaron lo que definieron como “un ataque del Gobierno” a través de un modelo económico que “golpea al empleo y genera una fuerte pérdida del poder adquisitivo”. En un comunicado, la CGT aseguró que enfrentará la reforma laboral “en la calle, en el Congreso y en la Justicia”, utilizando “todas las herramientas democráticas” disponibles.
Kicillof asistió acompañado por la vicegobernadora Verónica Magario y parte de su gabinete, entre ellos los ministros Carlos Bianco (Gobierno), Andrés Larroque (Desarrollo de la Comunidad) y el titular de Trabajo, Walter Correa, además de la jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez. Del lado sindical participaron la mayoría de los referentes de la central obrera.
En el texto difundido tras el encuentro, la CGT expresó su “profunda preocupación” por el impacto del ajuste y la caída de la actividad económica sobre la industria nacional, con consecuencias directas en la pérdida de puestos de trabajo, el deterioro del mercado interno y el debilitamiento del entramado productivo.
Los gremialistas también elogiaron la gestión de Kicillof y destacaron su rol político en el escenario nacional. En ese marco, remarcaron “la importancia del rol del gobernador de la provincia más grande y poblada del país” y la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto con otros mandatarios provinciales, en medio de la discusión interna del peronismo sobre el liderazgo y las candidaturas futuras.
En ese contexto de tensiones internas, no participaron del encuentro dirigentes cegetistas cercanos a Cristina Fernández de Kirchner, como Abel Furlán (UOM) y Mario Manrique (SMATA), una ausencia que no pasó desapercibida en medio de la disputa política dentro del espacio.