El Club Atlético Temperley puso punto final a su participación en el mercado de pases, con movimientos importantes registrados en las últimas horas tanto en materia de incorporaciones como de salidas. La dirigencia cerró el libro de transferencias con el objetivo de ajustar el plantel y brindarle alternativas al cuerpo técnico para el tramo decisivo de la temporada.
La principal novedad fue la incorporación de Nicolás Molina, delantero que llega desde San Luis de Chile, donde tuvo un destacado rendimiento al convertir seis goles en diez partidos. El atacante se suma como una opción ofensiva para el Cele, que buscaba reforzar el frente de ataque en este cierre del mercado.
En cuanto a las bajas, Gabriel “Tonchi” Frías y Leandro Lucero fueron cedidos a préstamo a Vinotinto FC de Ecuador, mientras que Franco Ayunta continuará su carrera en Delfín Sporting Club, también del fútbol ecuatoriano. Estas salidas forman parte de una reestructuración del plantel y de la búsqueda de mayor continuidad para los futbolistas.
Además, Temperley acordó la renovación del préstamo del defensor Nicolás Demartini a Barracas Central. En todos los casos, los jugadores involucrados extendieron su vínculo contractual con la institución por un año, asegurando patrimonio deportivo para el club una vez finalizadas las cesiones.