La directora del Museo Histórico Nacional, María Inés Rodríguez Aguilar, presentó este martes su renuncia indeclinable luego de que el Gobierno nacional dispusiera el traslado del sable corvo del general José de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín.
La medida fue confirmada mediante el Decreto 81/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei y el ministro de Defensa, Carlos Presti. La norma establece que la pieza histórica dejará de exhibirse en el museo para quedar bajo guarda y custodia del Regimiento, con sede en la Ciudad de Buenos Aires.
Rodríguez Aguilar cuestionó los fundamentos del traslado. “Una interpretación muy original” del proceso de donación del sable, sostuvo la funcionaria saliente, al explicar los motivos de su alejamiento.
Antecedentes históricos y polémica actual
“Este conflicto no es nuevo en la Nación, ya pasó en 1844 cuando San Martín se lo dona a Rosas, luego cuando interviene Sarmiento. Forma parte de los sectarismos extremos de la sociedad”, afirmó Rodríguez Aguilar, en referencia a antecedentes históricos vinculados al destino de la reliquia.
La ahora exdirectora había asumido al frente del Museo Histórico Nacional en agosto de 2025, tras desempeñarse como directora nacional de Museos. En ese momento reemplazó a Gabriel Di Megio, quien dejó el cargo en medio de reclamos por falta de presupuesto y dificultades operativas en la institución, ubicada en el Parque Lezama.
La renuncia se produce en un contexto de creciente controversia política y cultural. En los últimos días se registraron reacciones en redes sociales y, según denunciaron trabajadores del museo, una irrupción de jóvenes que se identificaron como libertarios, quienes reclamaron de forma airada el regreso del sable al regimiento, con consignas vinculadas a gestiones anteriores.
El decreto y el traslado del sable
El decreto oficial subraya que el sable corvo “integra el patrimonio histórico de la Nación Argentina” y lo define como uno de los símbolos más representativos de la independencia y la soberanía nacional. También recuerda que la pieza fue donada al Estado en 1897 y que sufrió dos robos mientras se encontraba en el museo, ocurridos en 1963 y 1965.
La entrega formal del sable se concretará este sábado en el Campo de la Gloria, en San Lorenzo, durante una ceremonia oficial que vuelve a colocar a una de las reliquias más emblemáticas de la historia argentina en el centro del debate público.