El paro general de 24 horas convocado hoy por la CGT para el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral —previsto para un jueves— tendrá un fuerte impacto en la movilidad. La clave de la medida será la adhesión casi total de los gremios del transporte, lo que anticipa un escenario de virtual paralización en todo el país.
La estrategia definida por la central obrera es un cese total de actividades sin movilización, con el objetivo de mostrar fuerza a través del vacío en las calles y la imposibilidad de traslado hacia los lugares de trabajo. Será el cuarto paro general contra el gobierno de Javier Milei.
El dato central es que esta vez el transporte acompañará de manera contundente, un factor que no se había dado con la misma magnitud en medidas anteriores.
Colectivos y trenes: adhesión clave
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó que se sumará a la huelga. Su secretario general, Roberto Fernández, afirmó: “Somos un sindicato confederado y si la CGT decide un paro acompañaremos la medida”. En la protesta del 10 de abril pasado, el gremio no había parado completamente al amparo de una conciliación obligatoria, algo que no ocurrirá en esta oportunidad.
En el transporte ferroviario también habrá adhesión plena. Confirmaron su participación La Fraternidad, que nuclea a los maquinistas y conduce Omar Maturano, y la Unión Ferroviaria, encabezada por Sergio Sasia.
A esto se suma el respaldo de la CATT (Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte), conducida por Juan Carlos Schmid, y de la UGATT (Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte), que lidera Maturano.
Desde la UGATT señalaron en un comunicado: “En defensa del trabajo argentino, y en defensa de nuestro derecho a huelga. El día que se trate la reforma laboral en Diputados, no habrá transporte”.
Aéreo, subtes, taxis y camiones
El paro también impactará en el sector aéreo. Confirmaron su adhesión los gremios de pilotos (APLA), aeronavegantes, técnicos (ATEPSA) y personal aeroportuario (APA), lo que anticipa cancelaciones y reprogramaciones de vuelos.
En el transporte urbano se sumarán los trabajadores del subte, además de los sindicatos de taxis —como FEPETAX y SPT— y del sector de remises.
También estarán incluidos el transporte marítimo y fluvial y el gremio de Camioneros, lo que ampliará el impacto sobre la logística y el abastecimiento.
Con colectivos, trenes, aviones, subtes y camiones paralizados, el paro convocado por la CGT proyecta un alto nivel de acatamiento y una incidencia directa en la actividad económica, en el marco del debate legislativo por la reforma laboral.