Desde la apertura de las puertas, poco antes de las 10 de la mañana de este domingo, miles de fanáticos llegaron desde distintos puntos del país para participar de la despedida del líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Grupos de amigos, familias enteras y seguidores que viajaron en soledad formaron largas filas para ingresar a la capilla ardiente instalada en Avellaneda.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, confirmó que ya ingresaron más de 200 mil personas al predio. “Sabemos que a la capilla ardiente en promedio están entrando unas 15.000 personas por hora y esto nos lleva a un dato de 200.000 personas que ya pasaron”, detalló el funcionario. Además, advirtió que la afluencia de público continúa siendo masiva y que todavía hay una fila de más de nueve kilómetros para ingresar.
Alonso calificó la jornada como un acontecimiento único y destacó el clima de respeto que se vive en el lugar. “Esto es una celebración, una situación que estamos llevando adelante con mucha responsabilidad y orgullo, dándole la posibilidad a toda la comunidad ricotera de despedir al Indio”, expresó. En ese sentido, remarcó que la familia del artista decidió mantener abierto el velorio el tiempo que sea necesario para que todos los presentes puedan rendir homenaje al músico.
La despedida se desarrolla en un ambiente de paz, emoción y fraternidad. Según describió el ministro, los fanáticos atraviesan la espera cantando canciones, compartiendo recuerdos y acompañándose mutuamente en un momento cargado de sentimientos. “Al salir, muchos se abrazan con sus amigos o a sus banderas; es un sentimiento muy importante”, sostuvo.

Por último, el funcionario destacó el trabajo conjunto entre el gobierno provincial encabezado por Axel Kicillof y el municipio de Avellaneda para garantizar la organización de una despedida a la altura de la figura del Indio Solari. Mientras la lluvia se intensifica sobre la zona, las autoridades reiteraron el pedido de paciencia a quienes continúan esperando para participar de lo que ya es considerada la última y más multitudinaria misa ricotera de la historia.