De acuerdo con el organismo estadístico, la suba mensual del IPIM estuvo impulsada por un incremento del 2,5% en los productos nacionales y del 3,1% en los productos importados. Entre los rubros que más incidieron en el resultado se destacaron sustancias y productos químicos, energía eléctrica, productos refinados del petróleo, alimentos y bebidas, y petróleo crudo y gas.
En paralelo, el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) mostró una variación positiva de 2,7% durante mayo. Este comportamiento respondió al aumento de 2,7% en los productos nacionales y de 3% en los importados, evidenciando que las presiones inflacionarias continúan presentes en distintos segmentos de la economía.
Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) también registró un incremento de 2,7% en el quinto mes del año. El avance estuvo explicado por una suba del 2,4% en los productos primarios y del 2,8% en los productos manufacturados y la energía eléctrica. Los datos reflejan que, pese a la desaceleración observada en mayo, los costos mayoristas mantienen una tendencia alcista que podría impactar en la cadena de precios durante los próximos meses.