El fiscal federal Fernando Domínguez pidió la indagatoria de José Luis Espert, del contador Mariano Cosentino y de una firma que habría sido utilizada en las operaciones investigadas. El expediente analiza la relación del economista liberal con Machado, un empresario radicado en Estados Unidos que también fue investigado por presuntos vínculos con maniobras de narcotráfico.
Según la explicación brindada por Espert, los USD 200.000 recibidos correspondían a un contrato de consultoría relacionado con una explotación minera en Guatemala. Sin embargo, la fiscalía cuestionó esa versión al sostener que el exlegislador nunca viajó a ese país, que los emprendimientos mineros mencionados no se encontraban operativos y que no existen pruebas concretas de que haya realizado tareas profesionales vinculadas al acuerdo.
Para los investigadores, el contrato habría servido como una cobertura formal para justificar el ingreso de fondos cuyo origen y destino real continúan bajo análisis. Además, el dictamen señala que tras la recepción de ese dinero se registró un importante incremento en el nivel de vida de Espert y su entorno familiar, reflejado en la compra de vehículos de alta gama, inversiones financieras y aportes a un fideicomiso inmobiliario.
Otro de los puntos centrales de la investigación es la presunta utilización de una maniobra conocida como “pitufeo”. De acuerdo con la hipótesis fiscal, Espert habría contado con una cantidad significativa de dólares en efectivo que luego eran cambiados informalmente a pesos e ingresados al sistema bancario mediante numerosos depósitos de bajo monto para evitar controles automáticos. La fiscalía sostiene que tanto el patrimonio como los gastos detectados resultarían incompatibles con los ingresos formalmente declarados por el exdiputado antes y durante su paso por el Congreso.