En el Día Internacional de las Juventudes (12 de agosto) y frente a las transformaciones demográficas que atraviesan Argentina y la región, comprender las aspiraciones, decisiones y realidades de las juventudes resulta indispensable.
En los últimos años, el debate público en torno a la dinámica de la población suele centrarse en tasas de fecundidad en descenso y curvas de envejecimiento. Sin embargo, los indicadores demográficos, por sí solos, no explican toda la realidad.
“Las decisiones que tomemos hoy sobre educación, empleo, vivienda, salud y cuidados determinarán en gran medida las oportunidades que tendrán para desarrollar su potencial y construir los proyectos de vida que desean”, señalan desde el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
Poner el foco en las juventudes implica “atender de manera prioritaria la realidad de las mujeres jóvenes” y esto “exige fortalecer la autonomía reproductiva”.
La evidencia reciente muestra que las juventudes no renuncian a formar familias sino que cuando proyectan su futuro emergen expectativas sobre el bienestar personal, el desarrollo profesional y la formación de hogares.
La consulta global Vidas, decisiones y futuro (Lives, Choices and Futures), desarrollada por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), indagó en las percepciones de más de 108.000 personas jóvenes conectadas digitalmente de entre 18 y 39 años en 73 países, entre ellos Argentina.
A pesar de las dificultades del entorno, dos tercios de la población joven encuestada manifiestan una actitud positiva respecto a su futuro. La gran mayoría expresa el deseo de vivir en pareja o formar una familia, ubicando la opción de tener dos hijos como el ideal más frecuente.
A su vez, cerca de un 88% de las personas consultadas señala la seguridad financiera como un factor determinante para decidir tener hijos; y enla misma línea, un 87% ubica al empleo estable y la independencia económica como un requisito esencial.
A esto se suman el acceso a una vivienda adecuada y la búsqueda de madurez emocional, mencionada por un 85% de las y los jóvenes.
En Argentina
Esta realidad global encuentra un eco directo en la región y en el país. El estudio Deseos reproductivos en la encrucijada, del UNFPA en Argentina permite entender cómo las tendencias internacionales se expresan en las experiencias y aspiraciones de las personas en Argentina.
Esta primera encuesta de intenciones reproductivas en el país confirma que los proyectos de tener hijos están estrechamente relacionados con las oportunidades y situaciones socioeconómicas.
Las trayectorias laborales discontinuas, las dificultades para conciliar la vida productiva con las tareas de cuidado y la falta de horizontes económicos previsibles influyen al momento de decidir tener hijos, o bien al considerar ampliar la familia.
“Garantizar las autonomías, incluyendo la reproductiva, implica asegurar las condiciones materiales y los servicios públicos necesarios para que cada persona decida libremente si tener hijos o no, cuándo y cuántos tener”, señalan.
Responder a este escenario exige avanzar en “políticas públicas integrales”: fortalecer los sistemas de cuidados para que la crianza no recaiga de forma desproporcionada sobre las mujeres, promover empleos de calidad, ampliar el acceso a la vivienda y garantizar servicios de salud sexual y reproductiva.