El Club Atlético Temperley sigue adelante con su ambicioso plan integral de obras. En las últimas horas se completó la primera etapa de la remodelación de la nueva platea Edith Pecorelli, donde ya fueron instaladas 1036 butacas en seis hileras, de las cuales 858 serán habilitadas para el uso del público.
Esta obra forma parte de un proyecto de modernización del estadio Alfredo Beranger que apunta a mejorar la experiencia del socio e hincha, con un enfoque en la comodidad, la seguridad y la estética. La nueva platea ya puede observarse desde el campo de juego y marca un salto de calidad para el Gasolero.
La segunda etapa del proyecto está prevista para después de la finalización del actual torneo. Entre los trabajos más importantes se destacan la remoción del alambrado de ese sector para mejorar la visibilidad y la reubicación de los bancos de suplentes, que serán enterrados para no obstaculizar la vista de los espectadores.
Desde el club aseguran que las mejoras no se detendrán y que el objetivo es seguir embelleciendo y jerarquizando el Beranger, acompañando el crecimiento deportivo e institucional de Temperley. La dirigencia destacó el compromiso con los socios y reafirmó que las obras se realizan con recursos propios y planificación.