En el marco del proyecto “Cartografías Íntimas en Comunidad”, colocaron una placa azul en el ex Pozo de Banfield. Hoy es un Sitio de la Memoria pero funcionó el centro clandestino de detención y exterminio conocido como “La Maternidad”.
La placa azul fue colocada en el predio de Vernet y Siciliano de Banfield, partido de Lomas de Zamora, y permite conocer la terrible historia del ex Pozo de Banfield, donde estuvieron entre otros detenidos-desaparecidos, los estudiantes secundarios que fueron secuestrados durante La Noche de los Lápices.
Vale mencionar que esta iniciativa se inscribe en el proyecto “Cartografías Íntimas en Comunidad” de la Universidad de San Martín (UNSAM), CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) y financiamiento de la Universidad de Bristol de Inglaterra, con apoyo del área de Patrimonio del Municipio de Lomas de Zamora.
Así, la placa tiene un QR, que lleva a una página web con la historia de cada lugar. Es una estrategia fundamental para convocar a los jóvenes a mantener la memoria activa. Ya se colocó en una el Cementerio Judío Ashkenazí y el de Disidentes, pero hay otros espacios que contarán con la señalización, como el sitio de la Masacre de Budge, Santa Catalina y el ENSAM.

Sitio para la Memoria
El 16 de septiembre de 2010, el Pozo de Banfield fue declarado Centro para la Memoria, la Verdad y la Justicia, en el marco de un acto que contó con la presencia de la entonces secretaria de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Sara Derotier de Cobacho, quien murió dos años después.
Esta señalización, a partir de pilotes emplazados en el frente del edificio, se registraba cuatro años después del inicio del trámite del Ministerio de Seguridad para que pasara a la órbita de Derechos Humanos.
Tras un pedido de informe a la Justicia, por parte del Concejo Deliberante de Lomas de Zamora, se habilitó una parte para que funcione el Espacio para la Memoria. Se trataba de dos oficinas, que recién en 2019 fueron abiertas a la comunidad.
El centro clandestino
El Pozo de Banfield funcionó bajo la órbita de la Brigada de Investigaciones de Banfield, desde 1974 hasta al menos octubre de 1978, según testimonios de los sobrevivientes. De las 253 personas que fueron allí torturadas, 97 permanecen desaparecidas y al menos 16 son mujeres que dieron a luz en la maternidad clandestina.
En tanto, el Juicio Brigadas, que juzgó los hechos cometidos aquí y en otros centros clandestinos de detención y exterminio de la zona sur del Conurbano, como el Pozo de Quilmes y el Infierno de Avellaneda, finalizó en marzo de 2024 con una absolución y condenas a prisión perpetua y 25 años.
El veredicto llegó en la jornada 140 del juicio, a casi tres años y medio del comienzo (octubre de 2020). La mayoría de las audiencias de este proceso, atravesado en su inicio por la pandemia de Covid-19, se realizaron de forma virtual, pero también hubo presenciales y mixtas. Los testimonios de sobrevivientes (como Pablo Díaz y Emilce Moler) y familiares de personas asesinadas o que siguen en condición de “desaparecidos” fueron desgarradores.