Siete personas de Avellaneda murieron producto del derrame tóxico en las cloacas en septiembre de 1993 y en las últimas horas llegó la confirmación de la indemnización para familiares de las víctimas.
El caso sucedió el 27 de septiembre de 1993 en una vivienda de la calle 25 de Mayo 319, en dicha localidad, cuando cuatro familiares y tres médicos murieron de forma inmediata producto de la inhalación del ácido que salió de la rejilla.
Aquel día, Manuel Guim y su esposa María Ángela llamaron desde su casa a su hijo Horacio porque se sentían mal. Fue allí cuando el hombre arribó junto con su esposa Rosa para asistirlos y allí comenzó el horror.
Ambos llamaron al servicio de emergencias y al domicilio llegaron la médica Viviana Otero, el enfermero Orlando Cáceres y el camillero Roberto Voytezko.
Sin embargo, todos fallecieron dentro de la casa. Sus cuerpos fueron encontrados en distintas partes como, por ejemplo, el patio interno, el living y la cocina.
Por este caso, todos los 27 de septiembre se conmemora en la Argentina el “Día de la Conciencia Ambiental”.
Indemnizaciones, tres décadas después
A más de 30 años del hecho, la Cámara Federal de La Plata confirmó la indemnización a familiares de una de las víctimas, dando a conocer el porcentaje de responsabilidad de cada uno de los organismos.
Los jueces Carlos Vallefin y Roberto Lemos Arias firmaron la sentencia que dictamina las indemnizaciones para los parientes de los fallecidos tras encontrar responsables al Estado Nacional, la provincia de Buenos Aires, la Municipalidad de Avellaneda, Aguas Argentinas y particulares.
Según determinó la Justicia, la empresa Transporte García S.R.L. y un establecimiento dirigido por otro acusado Manuel Sánchez, vertieron las sustancias tóxicas a la red cloacal y generaron un ácido cianhídrico en concentraciones letales.