El sindicato de maquinistas de trenes La Fraternidad cuestionó hoy la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno, al afirmar que no están llevando adelante medidas de fuerza. Según explicaron, la circulación de los trenes a 30 kilómetros por hora en todas las líneas urbanas fue adoptada como medida preventiva ante el mal estado de las vías y la falta de mantenimiento en la infraestructura ferroviaria.
La organización que conduce Omar Maturano mantuvo reuniones con representantes del Gobierno y de las empresas del sector, pero los encuentros fracasaron al considerar que sus reclamos no estaban siendo atendidos. En ese contexto, la Secretaría de Trabajo resolvió dictar la conciliación obligatoria e intimó al gremio a cesar con la circulación a baja velocidad, lo que en los últimos días duplicó los tiempos de viaje de los pasajeros.
Desde La Fraternidad respondieron con un comunicado en el que remarcaron: “Los trabajadores nos preguntamos cómo nos aplican la conciliación obligatoria si no hay medidas de fuerza dispuestas”. Además, subrayaron que la reducción de la velocidad no fue una acción sindical, sino la consecuencia de la falta de inversión en repuestos y en el mantenimiento de las formaciones tractivas.
“El deterioro de las vías, la ausencia de inversión y el vaciamiento ferroviario son responsabilidad de las empresas y de quienes dirigen el sistema. Mientras tanto, se venden propiedades ferroviarias a precios millonarios y nadie sabe dónde va ese dinero”, denunció el gremio, que responsabilizó a las autoridades por los atrasos y cancelaciones en el servicio.