En Avellaneda, el corte de la jornada ubicó a Fuerza Patria (FP) en el primer lugar con 95.148 votos (47,32%), seguida por La Libertad Avanza (LLA) con 72.497 (36,05%). El Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad (FIT-U) quedó tercero con 10.614 votos (5,27%). Con estos números, la diferencia entre FP y LLA se fijó en 11,27 puntos.
El segundo pelotón se repartió en guarismos bajos: Alianza Provincias Unidas obtuvo 4.984 votos (2,47%), Propuesta Federal para el Cambio 4.977 (2,47%) y Partido Nuevo Buenos Aires 3.212 (1,59%). La foto confirma una elección concentrada en los dos espacios principales, con presencia de la izquierda por encima del 5%.
Comparación con el 7 de septiembre
La referencia del 7 de septiembre muestra un cambio marcado en la competencia local. Aquella vez, FP había alcanzado 62,04%, LLA 27,53%, el FIT-U 3,50%, Nuevos Aires 2,07% y Somos 1,81%. Entre ambas instancias, Fuerza Patria cayó 14,72 puntos (62,04% → 47,32%), mientras La Libertad Avanza subió 8,52 puntos (27,53% → 36,05%). El FIT-U también creció, con un avance de +1,77 (3,50% → 5,27%).
La brecha entre las dos primeras fuerzas se achicó de 34,51 a 11,27 puntos, una reducción de 23,24 que explica el tono más competitivo del distrito. En paralelo, la oferta por fuera del eje principal se reconfiguró: los sellos que en septiembre habían ocupado ese espacio —Nuevos Aires (2,07%) y Somos (1,81%)— fueron reemplazados en la parte alta del cuadro por Alianza Provincias Unidas (2,47%) y Propuesta Federal para el Cambio (2,47%), además del Partido Nuevo Buenos Aires (1,59%).
Comparativa Elecciones Avellaneda
Lectura territorial y tendencias
El resultado deja a Fuerza Patria como primera fuerza en Avellaneda, aunque con un retroceso porcentual respecto de septiembre. LLA capitalizó parte del voto en disputa y acortó significativamente la distancia, mientras el FIT-U consolidó un tercer puesto con crecimiento moderado. La dispersión del voto minoritario, en torno al 2%, no alteró la lógica de polarización que marca la elección local.
De cara al nuevo escenario, el distrito queda ordenado alrededor de una competencia de dos: FP sostiene el liderazgo con 47,32% y LLA se afirma como segunda fuerza con 36,05%. La evolución entre septiembre y hoy sugiere un reacomodamiento del electorado avellanedense, con transferencia hacia el espacio liberal y una retención relevante del oficialismo local, en un marco de alta concentración del voto.