El Radicalismo Auténtico advierte sobre la “mercantilización del conocimiento” y denuncia el ahogo al sistema científico nacional


Bajo el título “Mercantilización del Conocimiento”, la Comisión de Ciencia y Tecnología del Radicalismo Auténtico publicó una declaración en la que denuncia que el gobierno nacional “está ahogando al sistema científico”.

El espacio político, liderado entre otros por dirigentes históricos de la UCR como Federico Storani y Juan Manuel Casella, destacó la importancia estratégica de instituciones como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI); el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), la Comisión de Energía Atómica (CNEA), e Investigación Aplicada (INVAP), y subrayó su rol no solo en la generación de conocimiento, sino en el desarrollo de soberanía tecnológica mediante satélites, reactores nucleares y medicina nuclear.

El documento, firmado por Marina T. Isla Larrain y María Andrea Carranza, traza un paralelismo con la situación universitaria y advierte que se está condicionando la producción de saber a las “reglas del mercado”.

El desguace de la Agencia I+D+i

Uno de los puntos centrales del reclamo es la paralización de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Agencia I+D+i). Desde el Radicalismo Auténtico denuncian la anulación de convocatorias aprobadas y la cancelación de nuevas aperturas de los Programas de Investigación Científica y Tecnológica (PICT), una decisión administrativa que, aseguran, “desactiva el sistema científico y tecnológico del país”.

“Esta desintegración del sistema, que requirió años de inversión estatal para su construcción, conduce a la expulsión de personal altamente calificado y a la discontinuidad de líneas de investigación”, advierte el texto, señalando que los resultados perdidos difícilmente puedan recuperarse en el largo plazo.

Economistas vs. Científicos

El documento es crítico con la nueva concepción de la política científica oficial, al argumentar que se busca financiar exclusivamente una “ciencia aplicada a beneficio de empresas” mediante convenios cortos, excluyendo a la mayoría de los investigadores.

“El desarrollo del conocimiento estará dirigido y financiado bajo criterios de rentabilidad a corto plazo, cuya selección va a estar a cargo de economistas del gobierno que nada saben de cómo y qué se produce en investigación”, sentencian Isla Larrain y Carranza en la declaración. Asimismo, remarcan que esta visión ignora que la investigación básica es el “único motor generador de conocimiento innovador” que luego alimenta a la ciencia aplicada.

Un llamado a la política de Estado

Frente a este escenario, el Radicalismo Auténtico exige una política de financiamiento que contemple tanto la investigación básica como la aplicada y fomente la integración federal. El espacio sostiene que el Estado debe garantizar un plan estratégico que vincule el saber con el medio socio-productivo y proteja la propiedad intelectual nacional.

“La destrucción del sistema científico invalida su optimización y va en detrimento de la gestión virtuosa de los recursos”, concluye el comunicado