Insurrección en la UCR: Ola de repudios internos tras el apoyo al recorte educativo y ambiental de Milei


La aprobación del Presupuesto 2026 y la propuesta de reforma de la Ley de Glaciares han detonado un terremoto político dentro de la Unión Cívica Radical (UCR). Tras el acompañamiento de la mayoría de los senadores radicales a las iniciativas del gobierno de Javier Milei, diversos sectores del partido iniciaron lo que definen como una insurrección ética y política.

Desde la militancia de mujeres hasta referentes históricos y foros intelectuales, lanzaron una serie de acusaciones oscilan entre la “claudicación” y la “traición” a las banderas históricas del centenario partido.

El centro de la furia de gran parte de la militancia radical es el acompañamiento legislativo al artículo 30 de la Ley de Leyes, que elimina la obligación del Estado de destinar el 6 por ciento del PBI a educación y borra las metas de crecimiento progresivo para alcanzar el uno por ciento en ciencia y tecnología.

Cientos de firmas en defensa de la educación y el ambiente

En ese sentido, desde el Foro Encuentro Reformista se presentó un documento calificado de “registro histórico” con -hasta el momento- más de 1.800 firmas de personalidades, muchas de las cuales exceden el marco partidario, como Daniel Sabsay, Ricardo Gil Lavedra, Diana Maffía y Maristella Svampa, Gabriela Cabezón Cámara y Valentina Bassi.

El texto, al que se puede conocer y adherir desde este enlace, denuncia un cambio de paradigma “impuesto mediante coerción”, señalando que Javier Milei construye mayorías legislativas a través de la extorsión a los gobernadores mediante el uso discrecional de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

El documento alerta que derogar los pisos de inversión equivale a “renunciar a la idea misma de un Estado que protege el futuro”. Además, advierte sobre la caída real superior al 30% en ciencia y tecnología, dejando al sistema científico a merced de la discrecionalidad del Ejecutivo.

El trabajo también abarca la cuestión ambiental. En el marco del Año Internacional de la Preservación de los Glaciares, cuestiona duramente el aval a la reforma de la Ley 26.639.

Los firmantes del Foro sostienen que trasladar a las provincias decisiones clave sobre qué glaciares proteger —sin un arbitraje nacional basado en evidencia científica— compromete el acceso al agua dulce de millones de personas y abre la puerta a conflictos interjurisdiccionales.

Las mujeres de la UCR piden que se reúna la Convención

La organización UCR Mujeres elevó la tensión institucional al enviar una dura misiva a la Presidencia del Comité Nacional, encabezada por el intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella. El espacio advirtió que el recorte educativo no es neutro: afecta desproporcionadamente a las mujeres y diversidades, profundizando las brechas de género.

“La tradición radical no nació para administrar el ajuste, sino para democratizar la sociedad”, sentenciaron. Inés Halm, referente del espacio, disparó contra el “librepensamiento individual” de los legisladores y exigió que el partido deje de ser neutral.

Ante la gravedad de la situación, UCR Mujeres solicitó formalmente la convocatoria urgente a la Convención Nacional partidaria para fijar una postura institucional unificada ante las inminentes reformas laboral y previsional, y evitar que la crisis de representatividad del partido se vuelva irreversible.

El radicalismo auténtico suma sus críticas

Por su parte, Federico Storani, referente histórico de la Corriente de Opinión Nacional (CON) e impulsor del Radicalismo Auténtico, fue lapidario con los senadores de su propio partido.

“Traicionaron los principios y la historia de la UCR”, sentenció y acusó a los legisladores de votar “en complicidad con un Gobierno que es absolutamente antipopular, antifederal y antidemocrático”.

Para el ex diputado, el bloque radical perdió la oportunidad de ejercer resistencia y, en cambio, priorizó “necesidades personales o acuerdos poco claros”.

Así las cosas, la UCR cierra el 2025 en un punto de quiebre, dividida entre una cúpula aliada a la Casa Rosada y una base militante e intelectual que denuncia la entrega de la identidad partidaria.