Con el objetivo de proyectar una imagen de estabilidad frente a la crisis, Delcy Rodríguez lideró este domingo su primera reunión de gabinete en el Palacio de Miraflores, tras la captura de Nicolás Maduro.
La jornada estuvo marcada por la respuesta oficial a las recientes presiones de Washington. A través de sus redes sociales, Rodríguez adoptó un tono conciliador pero firme, invitando a la administración de Donald Trump a replantear el vínculo bilateral.
De esta manera, la mandataria interina instó al gobierno estadounidense a trabajar en una “agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido”, siempre bajo el marco de la legalidad internacional.
En tanto, luego de que Donald Trump advirtiera sobre las consecuencias de no cooperar, Rodríguez sostuvo que la región “merece la paz y el diálogo, no la guerra”.