La industria automotriz comenzó 2026 con una marcada retracción en la actividad, según los datos correspondientes a enero, que muestran una fuerte caída tanto en la producción como en las exportaciones de vehículos, en un contexto atravesado por factores estacionales, ajustes industriales y un escenario económico desafiante.
Durante el primer mes del año se fabricaron 20.998 unidades, lo que representó una baja del 30,1 por ciento interanual y una caída del 20,7 por ciento en comparación con diciembre. El retroceso estuvo vinculado principalmente a la menor cantidad de días hábiles, producto de las paradas técnicas por vacaciones, y a adecuaciones en las plantas destinadas al lanzamiento de nuevos modelos.
Desde la ADEFA señalaron que, por estas razones, será necesario aguardar el cierre del primer trimestre para contar con una proyección más precisa sobre el desempeño anual del sector.
Exportaciones en retroceso y ventas estables
El comercio exterior también reflejó un desempeño negativo. En enero se exportaron 9.759 vehículos, lo que implicó una caída del 12,3 por ciento interanual y un desplome del 51 por ciento respecto del mes anterior. La contracción estuvo asociada a la menor producción y a la dinámica del mercado regional, principal destino de los envíos.
En contraste, las ventas mayoristas —entregas de terminales a concesionarios— fueron la variable más estable del mes. Se comercializaron 34.333 unidades, con una baja frente a diciembre, aunque con una leve suba interanual del 0,7 por ciento, lo que marca cierta estabilidad en el mercado interno pese al freno productivo.
Desafíos estructurales y pedidos del sector
El inicio de año encuentra a la industria automotriz enfrentando múltiples desafíos, entre ellos la desaceleración de la actividad, la apertura de importaciones y un escenario internacional complejo, atravesado por la transformación tecnológica del sector y la transición hacia nuevos sistemas de movilidad.
En ese contexto, desde ADEFA remarcaron la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre el sector público y privado para mejorar la competitividad de la industria nacional. Entre los principales reclamos, señalaron la importancia de que provincias y municipios eliminen impuestos que encarecen las exportaciones, en línea con la política nacional de reducción de costos y simplificación de trámites.
El desempeño de los próximos meses será clave para determinar si la caída registrada en enero responde mayormente a factores estacionales o si anticipa un escenario más prolongado de desaceleración para uno de los sectores industriales más relevantes del país.