La CGT define su postura frente a la reforma laboral que el Gobierno debatirá en el Senado

El Consejo Directivo de la CGT se reúne este martes en Azopardo para evaluar negociaciones políticas y posibles medidas de fuerza ante el avance del proyecto oficial de reforma laboral.

Tras los anuncios oficiales, se reúne la CGT

La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó a una reunión de su Consejo Directivo desde las 11 con el objetivo de fijar una posición común frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, que comenzará a debatirse este miércoles en el Senado. El encuentro servirá para analizar el estado de las negociaciones políticas y definir eventuales respuestas sindicales.

“Yo calculo que, mínimamente, se anunciará una movilización”, señaló a este medio Horacio Arreceygor, secretario de Prensa de la CGT, aunque aclaró que la decisión final dependerá de las conclusiones del Consejo. En tanto, el titular de la UOCRA, Gerardo Martínez, remarcó su postura dialoguista al sostener que “siempre fue partidario de negociar todo lo que se pueda para intentar, si no frenar la iniciativa, al menos morigerar los aspectos más perjudiciales”.

La reunión se realizará en la sede de Azopardo 802, en la Ciudad de Buenos Aires, y llega luego de una gira que la conducción cegetista llevó adelante por distintas provincias en busca de respaldo de gobernadores para frenar o modificar el proyecto. Ese recorrido tuvo algunos contratiempos, como la suspensión de un encuentro con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, atribuida desde la central obrera a “problemas de agenda”.

En el debate interno de la CGT se profundiza la disyuntiva entre continuar con las gestiones políticas o avanzar con medidas de fuerza, como un paro general con movilización, alternativa impulsada por sectores más combativos como la UOM y el gremio de Aceiteros. Otros espacios, entre ellos la UOCRA, insisten en mantener abiertos los canales de diálogo para atenuar el impacto de la reforma laboral, que también incluye cambios tributarios que generan preocupación en sindicatos y administraciones provinciales.

En paralelo, la CGT avanza con la elaboración de un índice propio de inflación y refuerza su rechazo al proyecto oficial. El cosecretario general Cristian Jerónimo cuestionó con dureza la iniciativa y apuntó contra la credibilidad de los datos oficiales: “Esto no es ninguna modernización, sino un proyecto redactado maliciosamente. No vamos a permitir que se avasallen los derechos de los trabajadores”, afirmó, y cerró con una advertencia: “Después del escándalo del INDEC, ¿quién puede creer en el próximo índice inflacionario?”.