Renunció Demián Reidel a Nucleoeléctrica en medio de denuncias de corrupción


El presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), Demián Reidel, presentó su renuncia este lunes tras quedar bajo fuerte sospecha de corrupción interna. En su lugar será designado Juan Martín Campos como nuevo presidente del directorio de la compañía.

Reidel, que estaba al frente de NA-SA desde abril de 2025, se encontró en el centro de un escándalo desatado por denuncias internas por presuntas irregularidades en procesos de contratación, especialmente relacionadas con una licitación para servicios en las centrales nucleares de Atucha I y II que, según los testimonios de trabajadores y documentos internos, habría implicado sobreprecios de hasta 140% respecto de valores de mercado.

La tensión interna llegó a su punto máximo cuando el directorio, con votos que incluyeron a miembros que tradicionalmente respondían a Reidel, decidió suspender a dos gerentes clave —Marcelo Famá y Hernán Pantuso— vinculados a su gestión, lo que debilitó su posición dentro de la empresa estatal.

Cercanía con Milei y contexto de gestión

La salida de Reidel ocurre en un contexto de turbulencias políticas y administrativas en el Gobierno nacional, donde varias figuras de alto perfil enfrentaron denuncias o salidas en los últimos meses por sospechas de irregularidades en la asignación de subsidios y licitaciones.

Reidel, además de su rol en NA-SA, fue jefe de Gabinete del Consejo de Asesores del presidente Javier Milei desde marzo de 2024 hasta julio de 2025, y es considerado uno de los colaboradores más cercanos al mandatario en materia económica y energética. Su figura también fue objeto de críticas públicas en el pasado por declaraciones controversiales sobre la sociedad argentina.

Además de las acusaciones de direccionamiento de contratos, la situación de Reidel se vio comprometida por informes sobre su patrimonio y operaciones financieras personales que generaron interrogantes sobre su gestión y criterio de transparencia.

Relevancia institucional y futuro en la empresa

Nucleoeléctrica Argentina es la empresa estatal encargada de administrar las tres centrales nucleares que operan en el país: Atucha I, Atucha II y Embalse. Su papel es clave dentro del sistema energético nacional, tanto por su aporte al suministro eléctrico como por su rol en proyectos de largo plazo vinculados a la energía nuclear.

La renuncia de Reidel ocurre en plena discusión sobre el Plan Nuclear Argentino impulsado por el Gobierno y apunta a un reposicionamiento dentro del organismo estratégico, en medio de un clima interno marcado por la falta de consenso sobre objetivos operativos, acusaciones de mala praxis en contrataciones y la presión de sectores técnicos que reclamaban mayor transparencia en la gestión.