La inflación volvió a acelerarse en enero y confirmó una leve tendencia al alza


La inflación en la Argentina mostró en enero una nueva aceleración y confirmó una tendencia levemente ascendente en los últimos meses. De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 2,9% mensual, un registro superior al de los meses previos y mayor al esperado por la mayoría de las consultoras.

Con este resultado, la inflación interanual alcanzó el 32,4%, mientras que la variación acumulada en los últimos doce meses se mantuvo en niveles elevados pese al proceso de desaceleración observado durante buena parte de 2025. El dato de enero marcó así un punto de inflexión, al interrumpir la estabilidad que venía mostrando el índice en el cierre del año pasado.

En la comparación regional, la Ciudad de Buenos Aires presentó un comportamiento similar pero con registros algo más altos. El índice porteño mostró una inflación del 3,1% mensual y un 31,7% interanual, lo que reflejó mayores aumentos en algunos rubros vinculados a servicios y consumo fuera del hogar.

Alimentos y estacionales, los principales motores

Entre los distintos capítulos del IPC, “Alimentos y bebidas no alcohólicas” fue el rubro con mayor incidencia en el resultado general, con un aumento del 4,7%, impulsado principalmente por subas en carnes y verduras. En segundo lugar se ubicó “Restaurantes y hoteles”, con un incremento del 4,1%, en línea con el comportamiento de la temporada estival.

En el extremo opuesto, “Educación” registró una suba marginal del 0,6%, mientras que “Prendas de vestir y calzado” mostró una baja del 0,5%, convirtiéndose en uno de los pocos rubros con variación negativa en el mes.

Por categorías, los precios Estacionales lideraron las subas con un 5,7%, seguidos por el IPC núcleo (2,6%) y los Regulados (2,4%). Este desempeño explica buena parte del repunte mensual del índice general.

Debate metodológico y expectativas

El dato de enero se conoció en un contexto de debate metodológico dentro del organismo estadístico. El Gobierno decidió postergar la actualización de la canasta de consumo —que implicaba pasar de la base 2004 a 2017/2018— hasta que se consolide la desaceleración de precios, prevista para julio o agosto. Economistas señalaron que la nueva fórmula otorgaría mayor peso a los servicios, que en 2025 aumentaron 43,1%, frente al 26,5% de los bienes, lo que habría derivado en un índice más alto.

En cuanto a las expectativas, las consultoras privadas proyectaban para enero una inflación de entre 2,2% y 2,8%, por lo que el 2,9% oficial se ubicó levemente por encima del consenso. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) anticipaba un 2,4% para el mes y prevé una trayectoria descendente hacia el 1,5% en julio, aunque el último dato introdujo dudas sobre la velocidad de ese proceso.