El presidente Javier Milei sostuvo que “el liberalismo es la consecuencia directa del primer mandamiento” y planteó que si “se actúa acorde a la ley del creador habrá prosperidad”. La analogía del liberalismo y los 10 mandamientos.
El jefe de Estado se pronunció así en el Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner), donde lideró el “Tributo al Rebe de Lubavitch”, en conmemoración del 32º aniversario del fallecimiento del influyente rabino Menajem Mendel Schneerson.
“El sistema que hace de la propiedad privada uno de sus pilares, es el sistema que está esta en consonancia con la ley de Dios”, planteó el mandatario en su discurso, al tiempo que consideró que “la libertad no es una conquista humana, es un don divino y de eso es donde surge la responsabilidad de no esclavizar al prójimo, de no someterlo, de respetar irrestrictamente su proyecto de vida”.
“Ese es el liberalismo en su esencia más profunda, el respeto irrestricto al proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión y en defensa al derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad. No es una ideología de laboratorio, es la consecuencia directa del primer mandamiento“, planteó.
Tras un repaso por los diez mandamientos, aseguró que “el paraíso no se alcanza, se trae y se trae cumpliendo la ley de Dios en esta tierra y en este tiempo”.
En este marco, sostuvo: “El mercado libre es en esencia un sistema de intercambio voluntario basado en información veraz. La mentira lo corrompe, el fraude lo destruye, por eso la honestidad no es una virtud opcional dentro del capitalismo”.
“Durante años se instaló la idea de vivir de subsidios o recursos ajenos, sin generar riqueza alguna. Pero luego, afortunadamente, los argentinos despertaron y comprendieron que la properidad real requiere esfuerzo y creación de valor“, remarcó.