El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer este viernes la Canasta Básica Total y Alimentaria de marzo, según la cual una familia tipo necesitó ingresos por $1.100.266,99 para no ser pobre y superiores a $495.616 para no ser considerada en situación de indigencia.
De este modo, la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) fue de 4%, frente a una inflación de 3,7%, mientras que la de la canasta básica total (CBT) fue de 5,9% y acumularon incrementos de 10,3% y 7,4% respectivamente en el año. En cuanto a las variaciones interanuales fueron del 38,4% y 42,3% respectivamente.
La Canasta Básica Total, que incluye tanto alimentos básicos como los bienes y servicios no alimentarios que necesita una persona o familia para superar la línea de la pobreza, aumentó 4% en marzo y en ese mes un adulto necesitó más de $356.073 para no ser pobre.
El dato del adulto es fundamental si se contempla que los jubilados que perciben la mínima no llegan a este monto. ANSES informó que el haber mínimo de marzo fue de 279.121,71 pesos y el bono se mantiene congelado desde hace un año (70.000 pesos). Así, el mínimo percibido fue de 349.121,71.
Indigencia
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria, que solo calcula la comida mínima para la subsistencia y marca la línea de la indigencia, aumentó 5,9% en marzo, por lo cual un adulto necesitó ingresos por más de $160.393 y una familia tipo $495.616 para no ser indigente.
La diferencia en la suba de ambas canastas se debe a la incidencia de los precios que incluye la CBT como vestimenta, transporte, educación y salud. De estos ítems, educación registró el mayor incremento mensual del mes, en 5,1%; transporte 3,4%; y salud 2,9%.