La Argentina atraviesa un panorama preocupante en materia de compromisos climáticos. De acuerdo con el último informe del Observatorio Nacional de Acción Climática (ONAC), el 88,7% de los objetivos ambientales asumidos por el país se encuentra fuera de una trayectoria de cumplimiento. En total, 102 de los 115 compromisos oficiales presentan demoras, falta de avances o directamente ya no podrán cumplirse dentro de los plazos establecidos.
El relevamiento, realizado por Sustentabilidad Sin Fronteras junto a otras 26 organizaciones, detalla que 60 objetivos ya están en una situación de incumplimiento confirmado: 27 no podrán alcanzarse en el tiempo previsto, 32 no registran avances verificables y uno fue eliminado por el Gobierno sin haberse concretado. A su vez, otros 42 compromisos muestran avances insuficientes para llegar a cumplirse en término, mientras que solo 13 objetivos, equivalentes al 11,3%, mantienen una trayectoria favorable.
Durante la presentación del informe, la cofundadora de Sustentabilidad Sin Fronteras, Nasha Cuello, sostuvo que el observatorio busca monitorear el desempeño del Estado respecto de compromisos asumidos de manera democrática y brindar herramientas para que la ciudadanía pueda exigir su cumplimiento. En la misma línea, la vicepresidenta del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), Vanina Basso, expresó su preocupación por el desmantelamiento de la estructura ambiental nacional tras la salida del exsubsecretario de Ambiente, Fernando Brom, y señaló que las provincias deberán asumir un rol cada vez más importante frente a la falta de conducción nacional.
El informe también incorporó por primera vez un análisis sobre los compromisos provinciales frente al cambio climático. Según explicó Mariano Villares, integrante de Sustentabilidad Sin Fronteras, solo Jujuy, La Pampa y Misiones cuentan con un Plan Provincial de Respuesta al Cambio Climático plenamente desarrollado, mientras que Santa Fe presenta un avance significativo. Además, el estudio advierte que, de los 100 objetivos comparados respecto del informe anterior, 36 cambiaron de categoría para peor, reflejando un retroceso en la capacidad del país para cumplir con las metas ambientales asumidas.