El Gobierno nacional salió a respaldar las declaraciones del presidente Javier Milei sobre Margaret Thatcher. En una conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que los dichos del mandatario fueron “sacados de contexto” y explicó que los elogios estuvieron vinculados exclusivamente a la política económica que llevó adelante la ex primera ministra británica.
“Las palabras del presidente creo que fueron sacadas de contexto. Lo que él valora en Margaret Thatcher tiene que ver con el plan de estabilización, la baja en la inflación y alguna parte de su ideología económica”, afirmó Ravier. Al mismo tiempo, remarcó que esa valoración “no invalida” el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y aseguró que Milei trabaja “todos los días” para recuperar el archipiélago. En ese sentido, indicó que esa postura también es sostenida de manera permanente por el canciller.
Durante la conferencia, el vocero también abordó otros temas de la agenda económica. Señaló que el proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central continúa bajo análisis del presidente de la entidad, Santiago Bausili, por lo que todavía no existe una fecha definida para su envío al Congreso ni está determinado por cuál Cámara ingresará. Además, explicó que la propuesta de un eventual “shutdown” del Estado no afectaría los servicios esenciales, sino únicamente aquellas actividades que no sean indispensables.
Por último, Ravier se refirió al aumento de la morosidad en los créditos y sostuvo que tanto los bancos como los usuarios atraviesan un proceso de adaptación tras el regreso del financiamiento. Afirmó que las entidades deben volver a evaluar correctamente la capacidad de pago de los clientes y pidió a los ciudadanos no asumir deudas por encima de sus ingresos. Asimismo, señaló que los salarios comenzaron a recuperarse desde marzo, aunque reconoció que ese proceso “puede no ser continuo”. También aclaró que el viaje del viceministro de Justicia, Santiago Viola, al Mundial de fútbol respondió a una decisión personal y que utilizó cuatro días de licencia, ya que la prohibición de asistir al torneo alcanzaba únicamente a los ministros del Gabinete.