En medio de la crisis económica, los templos y las iglesias ocupan un lugar que va mucho más allá del culto religioso. Según un informe del Observatorio de las Creencias en Argentina (OCREAR) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el 35,5% de los argentinos acudió durante el último año a una institución religiosa en busca de ayuda. El estudio, titulado “El papel de los templos en la vida social argentina”, mostró que uno de cada tres habitantes recurrió a estos espacios para resolver alguna necesidad concreta.
El acompañamiento espiritual aparece como el principal motivo de consulta, aunque las necesidades materiales también tienen un peso significativo. Las demandas económicas y laborales alcanzaron 16 menciones cada 100 personas encuestadas, con pedidos relacionados con alimentos, abrigo, trabajo y cobijo. Además, el 5,6% señaló haber recurrido a iglesias por actividades de capacitación o apoyo escolar.
El informe también identificó diferencias según el perfil de quienes utilizan estas redes de asistencia. Los evangélicos son quienes recurren con mayor frecuencia a los espacios de ayuda de sus iglesias, mientras que las personas mayores de 50 años presentan una mayor tendencia a buscar asistencia, especialmente ante problemas de salud y necesidades de contención. A su vez, la utilización de estas redes aumenta entre quienes tienen menor nivel educativo.
Los investigadores sostienen que las iglesias y templos se consolidaron como espacios de articulación social y contención, capaces de intervenir frente a problemas que exceden lo estrictamente religioso. Además de brindar acompañamiento espiritual, estas instituciones ofrecen respuestas ante dificultades económicas, laborales, educativas, sanitarias e incluso situaciones de violencia familiar, especialmente entre los sectores más vulnerables.