El Ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia, Augusto Costa, responsabilizó a Javier Milei por la decisión de YPF de abandonar el proyecto para construir una planta de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina.
Se iba a realizar en la Provincia, pero tras la intervención de Milei se dispuso que fuera en Río Negro. El gobernador Axel Kicillof había pedido al Ejecutivo nacional que hiciera lo posible para no perder la inversión de Petronás, cosa que finalmente sucedió, y en los últimos días se conoció la decisión de YPF.
“El jueves pasado el presidente de YPF confirmó la decisión de la empresa de abandonar el proyecto para construir una planta de Gas Natural Licuado (GNL) en Argentina”, sostuvo el funcionario bonaerense.
Recordó que “esta obra se iba a localizar en el puerto de Bahía Blanca y llevaba años de desarrollo”, también hizo mención a “las extorsiones, mentiras y acusaciones” de Milei, pero señaló: “Ahora quedó claro lo que desde la Provincia de Buenos Aires veníamos advirtiendo: el objetivo siempre fue que el proyecto no se hiciera en el país”.
“¿Por qué es tan relevante que se realice la planta en tierra para la exportación de GNL en lugar de sólo operar con buques licuefactores?”, se preguntó Costa y enumeró una serie de respuestas.
Por un lado, señaló que “una planta en tierra es una inversión estratégica y permanente para el país” y “permite que el país se convierta en un actor de relevancia a nivel regional e internacional en la exportación de gas”. “Con esta decisión, se pierde la posibilidad de contar con una infraestructura estratégica en un mundo que demanda y demandará energía”, apuntó.
Asimismo, señala que “la no realización de una planta en tierra hace que se pierda la posibilidad de agregar valor y la captación de mayor renta en la cadena energética”. “Además, el desarrollo de una planta permite generar encadenamientos productivos, desarrollo de proveedores locales y, sobre todo, mayor cantidad de puestos de trabajo, tanto directos como indirectos”, completó.
“Perder la inversión en tierra atenta contra la soberanía energética. Nuestro país pierde la posibilidad de tener un activo estratégico nacional reduciendo la dependencia de infraestructura y operadores extranjeros porque la mayoría de los buques regasificadores son propiedad de empresas extranjeras”, mencionó el funcionario.
Dejó en claro que “en definitiva, con el objetivo de atacar al Gobernador y culpar a la Provincia de Buenos Aires de perder una inversión estratégica por no adherir al RIGI, Milei tomó una decisión irresponsable que perjudica al país y compromete al desarrollo nacional futuro“.
“A contramano de Milei y el Gobierno Nacional, desde la provincia de Buenos Aires creemos en un modelo de país donde se defiende la producción, el trabajo, la industria y la soberanía”, concluyó.