El consumo de carne cayó un 30%

También baja el consumo de sustitutos como el cerdo y el pollo.

el consumo de carne

El presidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, Alberto Williams, admitió hoy que el consumo de carne vacuna sigue cayendo pese a que si bien este producto “no aumentó tanto en comparación con otros alimentos la gente no tiene plata para comprar un kilo de nalga o de asado y últimamente tampoco llega al pollo y al cerdo que eran los sustitutos clásicos”.

“Las ventas están cada vez más chatas y calculamos una caída del 30% en los últimos meses“, precisó el dirigente, que consideró que “la situación no afecta solamente al consumo de carne ya que si vemos los que cuesta una caja de ravioles, unos fideos, la verdura y la fruta o los quesos nos damos cuenta que el problema es generalizado”.

Según Williams, un kilo de nalga para milanesas está hoy entre 1600 y 1700 pesos, un kilo de asado ronda entre los 1350 y 1500 pesos mientras que el vacío fluctúa entre 1500 y 1700 pesos según la zona y los costos de alquiler y luz que cargue la actividad.

Por qué baja el consumo de carne

La relativa moderación de los precios de la carne se registra desde hace unos meses e incluso, por el peso que este consumo tiene dentro de la canasta alimentaria de los argentinos, tuvo como efecto suavizar la suba de la inflación en las últimas semanas.

Este fenómeno fue detectado por la consultora LCG, que señaló que la inflación minorista mostró una relativa desaceleración en las últimas semanas: “Gran parte de esa desaceleración responde a una caída de los precios de la carne, lo cual está actuando como contrapeso en la dinámica inflacionaria de los alimentos”, señaló en su último informe de precios.

En los datos de octubre del INDEC, se observa que la carne subió un promedio de 3% mientras que el índice general (IPC) fue del 6,3%.

Según las cifras, el asado fue el corte que más subió de precio, con 4,2% mensual, seguido por cuadril (3,3%), nalga (2,3%), paleta (2,3%), carne picada común (1,2%), hamburguesas congeladas (4,6%). Por su parte, el precio del pollo entero aumentó 4,9% en relación a setiembre.

En tanto, en los últimos 12 meses la carne se incrementó 72% contra un IPC que alcanzó el 98%. En esta perspectiva, el asado (70,8%) fue el corte que más aumentó, seguido por la carne picada (69,0%), paleta (70,6%), cuadril (72,2%) y nalga (70,1%).

el consumo de carne

Hace un año el Gobierno Nacional intervenía para que el asado no subiera tanto de precio, para lo cual se limitaron las exportaciones y se celebraron nuevos acuerdos de precio para que se exhibieran “cortes cuidados” en 1.000 bocas de expendio de todo el país.

El alcance de la medida se limitó a las grandes cadenas de supermercados y en el resto de los comercios los precios se manejan por “oferta y demanda”.

En este escenario, la demanda de carne vacuna está en su punto más bajo de los últimos casi 20 años, con un consumo promedio de 47 kilos por persona por año contra 63 en 2005), que supera los 100 kilogramos por habitante si se suman un número similar de pollo y alrededor de 20 de cerdo.

Sin embargo, el retroceso del consumo se registra a niveles generales, no solo en carnes. Según la consultora Focus Market, en octubre el consumo general cayó hasta 11,1%, mientras que en los primeros diez meses del año la contracción alcanzó el 3,5%.