La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires ingresó en una fase de máxima tensión política luego de que las autoridades del cuerpo decidieran suspender a contrarreloj la doble sesión convocada para este lunes 8 de junio.
La jornada legislativa incluía, en primer término, una sesión especial clave impulsada por todo el arco opositor para debatir el colapso prestacional del IOMA y exigir explicaciones urgentes al Poder Ejecutivo.
La maniobra oficial se conoció apenas horas antes del horario de inicio mediante un decreto firmado por el presidente de la Cámara Baja, Alejandro Dichiara. Desde la conducción del cuerpo justificaron la cancelación esgrimiendo presuntas “cuestiones reglamentarias”, un argumento que fue rechazado de forma unánime y categórica por las bancadas opositoras, quienes aseguraron que tenían el número suficiente (la mitad más uno) para garantizar el quórum y habilitar el debate en el recinto.
Tras el fuerte cruce político y las duras negociaciones de pasillo, las autoridades dispusieron postergar la actividad legislativa para el próximo jueves 11.
El principal foco de conflicto radicaba en el temario de la sesión especial por el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA). Diversos bloques de la oposición se habían coordinado para exigirle a la gestión provincial un plan de contingencia inmediato ante la grave crisis de cobertura médica que sufren los afiliados en el territorio bonaerense.
El proyecto principal contemplaba, además, la interpelación cara a cara del titular de la obra social, Homero Giles.
“El oficialismo hizo caer la sesión de forma arbitraria y sin dar explicaciones claras para evitar rendir cuentas sobre el abandono que sufren los afiliados del IOMA”, denunciaron con dureza los legisladores opositores tras notificarse el decreto de suspensión, acusando al interbloque oficialista de montar un blindaje político sobre los funcionarios del área de salud.