La histórica dirigente de derechos humanos Taty Almeida falleció este domingo a los 95 años en el Hospital Italiano, donde permanecía internada. La noticia fue confirmada por familiares, allegados y por la organización que presidía, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, espacio desde el que mantuvo durante décadas una activa militancia en defensa de los derechos humanos.
Según trascendió, minutos antes de su muerte había sido sedada debido al delicado estado de salud que atravesaba. “Gracias por haber acompañado sus relatos… nos dio mucha felicidad a todos”, expresaron personas de su entorno. Más tarde, un comunicado oficial confirmó el fallecimiento: “A las 19.20 del 14 de junio falleció en el Hospital Italiano nuestra querida Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora”.
De acuerdo con la información difundida por sus allegados, el velatorio se realizaría en la sede del sindicato de telecomunicaciones FOETRA. Desde distintos sectores políticos, sociales y de derechos humanos comenzaron a multiplicarse los mensajes de despedida para quien se convirtió en una de las voces más representativas de la lucha contra la impunidad y el terrorismo de Estado.
Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, Almeida era docente y activista. Su compromiso con la búsqueda de justicia comenzó tras la desaparición de su hijo, Alejandro Martín Almeida, trabajador de la agencia Télam, secuestrado en junio de 1975 por la organización parapolicial conocida como la Triple A. A partir de ese hecho transformó su dolor en militancia y se incorporó a las Madres de Plaza de Mayo.
Con el paso de los años y tras las divisiones internas dentro del movimiento, asumió la presidencia de la Línea Fundadora. Su figura trascendió gobiernos y coyunturas políticas, convirtiéndose en un símbolo de la defensa de los derechos humanos. Entre sus frases más recordadas quedó una consigna que acompañó toda su trayectoria: “La única lucha que se pierde es la que se abandona”.