El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, despidió a Taty Almeida, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien falleció el domingo. “Compañera imprescindible”, la definió.
“Con un enorme dolor despedimos a Taty Almeida, compañera imprescindible en la historia de nuestro país y referencia para generaciones enteras“, expresó Kicillof en redes sociales, tras la noticia que enluta a buena parte de la sociedad.
Y apuntó: “Con coraje, amor y una convicción inquebrantable, dedicó su vida a la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia. Su ejemplo de lucha seguirá acompañándonos“. “Gracias por tanto, Taty. Hasta siempre”, concluyó.
Asimismo, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner expresó: “Luchadora incansable que honraste la vida. Hasta siempre querida Taty”.
Desde la cuenta del Indio Solari también la despidieron: “Profundo dolor… Descansa en paz enorme y hermosa Taty”, reza el mensaje.
Asimismo, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, destacó la pérdida (sólo quedan dos madres y dos abuelas) y el impacto en la sociedad. “Vamos a seguir. La vamos a extrañar pero vamos a seguir con fuerza, en nombre de ella también”, expresó.
El velatorio se realizará en la sede del sindicato de telecomunicaciones FOETRA (Hipólito Yrigoyen 3171 de CABA) a partir de las 14 de hoy y hasta la medianoche. Se reanuda el martes, de 8 a 12.
Su lucha
Nacida como Lidia Stella Mercedes Miy Uranga, Almeida era docente y activista. Su compromiso con la búsqueda de justicia comenzó tras la desaparición de su hijo, Alejandro Martín Almeida, trabajador de la agencia Télam, secuestrado en junio de 1975 por la organización parapolicial conocida como la Triple A.
A partir de ese hecho transformó su dolor en militancia y se incorporó a las Madres de Plaza de Mayo.
Con el paso de los años y tras las divisiones internas dentro del movimiento, asumió la presidencia de la Línea Fundadora.
Su figura trascendió gobiernos y coyunturas políticas, convirtiéndose en un símbolo de la defensa de los derechos humanos. Entre sus frases más recordadas quedó una consigna que acompañó toda su trayectoria: “La única lucha que se pierde es la que se abandona”.