Niñez en el Conurbano: uno de cada tres niños no tiene acceso al agua potable

Así lo indica el informe de la UCA, que se realizó en el marco de un convenio de colaboración con la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires.

Uno de cada tres niños del Conurbano bonaerense sufre problemas para acceder al agua potable y a una alimentación que brinde los nutrientes indispensables para el desarrollo, señala un informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA.

“Agua segura y alimentación, derechos pendientes de ser garantizados”, se titular el informe del estudio que se realizó en el marco del convenio de colaboración con la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires.

Uno de cada tres niños del Conurbano bonaerense sufre problemas para acceder al agua potable y a una alimentación que brinde los nutrientes indispensables para el desarrollo.

“El déficit de acceso al agua de red afecta al 14% de los hogares de la Argentina urbana y al 18% de los NNyA (niños, niñas y adolescentes). Dichos niveles casi se duplican cuando se tratan de los hogares y los NNyA del conurbano bonaerense (27% y 32%, respectivamente). Asimismo, dicho déficit se encuentra fuertemente localizado en el GBA y dentro de él se concentra en los hogares de los niveles socio-económicos más bajos, en situaciones de pobreza e indigencia, y en asentamientos informales”, señala el texto.

Por otro lado, plantea: “La inseguridad alimentaria severa, junto con la cobertura de alimentación gratuita, experimentó un fuerte incremento en el último periodo interanual (2017-2018), tanto para el total de NNyA a nivel país urbano como en el conurbano bonaerense, alcanzando los valores más elevados de la serie 2010-2018 (17,4%, 35,8% y 40%, en el tercer trimestre de 2018 en GBA)”. “Los NNyA del GBA presentan grandes desventajas en materia de seguridad alimentaria, frente a sus pares del promedio nacional según diferentes factores sociales, y los NNyA que presentan déficits graves en el acceso a los alimentos se ven concentrados en hogares en situaciones de pobreza (79%), residentes en barrios informales (63%) y localizados principalmente en la zona oeste del conurbano (44%)”.

Precisa, asimismo, que “el déficit de nutrientes esenciales presenta elevados niveles de incidencia en NNyA tanto a nivel nacional como en el GBA. Se trata de un fenómeno extendido en diferentes infancias, sin embargo, se agudiza en los niños/as más pequeños que a su vez son los que más se perjudican por las consecuencias que ello tiene en su desarrollo físico y cognitivo. La profundidad de este déficit es mayor en el GBA ya que el déficit severo presenta una mayor participación en el nivel total de déficit. La situación más severa alcanza al 7,8% de los NNyA del GBA que carece de todos los nutrientes esenciales en su dieta alimentaria diaria”.

Otro de los puntos que destaca es que “la asistencia alimentaria directa y gratuita es mayor en GBA que en el promedio del país”. “Los principales beneficiarios de la ayuda directa son los niños/as en edad de escolarización primaria. La tasa de cobertura disminuye abruptamente para los niños/as de edad preescolar y para los adolescentes. Es decir, que la ayuda alimentaria en el GBA está fuertemente localizada en el espacio escolar y no necesariamente se focalizada en espacio socioresidenciales de villas o asentamientos o en las escuelas más pobres del territorio. El acceso a los alimentos se ve fuertemente vulnerado para los niños/as no escolarizados y los adolescentes”, agrega.

Y alerta que “los que presentan inseguridad alimentaria severa en un 44% no recibe ningún tipo de asistencia alimentaria (6,46% de los NNyA del GBA), lo que deja al descubierto que no son suficientes las políticas de ayuda alimentaria directa en el conurbano bonaerense y que las mismas necesitan mayor escala y mejor calibración para llegar a los NNyA más vulnerables. El 84,6% de estos NNyA son pobres en términos monetarios y el 41,8% reside en villas o asentamientos urbanos”.