Advierten que no están dadas las condiciones para la vuelta a las escuelas en Provincia

Lo aseguran desde Suteba y Udocba. Se hace hincapié en la cuestión de infraestructura pero también en las condiciones laborales de los educadores.

A comienzos de este mes se aprobaron los protocolos para implementar ante el retorno a las escuelas y hace algunos días, el ministro Nicolás Trotta confirmó que nueve provincias volverán a las clases presenciales a partir de agosto, tras las vacaciones de invierno. Gremios de trabajadores de la educación de la provincia de Buenos Aires advierten que no están dadas las condiciones para volver a las aulas.

El secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación (Suteba), Roberto Baradel, afirmó que “hoy no están las condiciones para la vuelta a la escuela” y sostuvo que “aún no están elaborados” los protocolos para volver a clases en los municipios bonaerenses.

Señaló que la prioridad a la hora de decidir el modo de retorno a las clases presenciales debe ser “cuidar la salud de los chicos y de los docentes”. “Uno puede decir que hay municipios que no tienen circulación del virus, pero puede haber situaciones como la que se dio en Navarro, donde con una sola persona puso en riesgo a 180”, graficó.

“Primero hay que ver cómo está la situación sanitaria y epidemiológica. La segunda cuestión a tener en cuenta es si las escuelas están en condiciones con respecto a la infraestructura y espacios”, dijo el dirigente gremial y puntualizó que, “debido al deterioro de muchos años, hay establecimientos que no tienen los espacios necesarios”.

Baradel indicó que el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, “implementó el inicio del programa Escuelas a las Obras, que en algunos casos se terminaron, en otros se está reparando y en otros se paralizó por el tema de la pandemia”. “Están haciendo un esfuerzo muy grande para que se lleve adelante, pero producto del coronavirus muchos de esos trabajos se retrasaron”, indicó el referente de Suteba.

A la vez, el titular de Suteba analizó que “la presencialidad no va a ser como la conocimos sino muy focalizada” y pidió “prestar especial atención a los chicos que perdieron vínculo con la escuela y, fundamentalmente, a los que están terminando ciclos”.

Por su parte, Miguel Ángel Díaz, representante de la Unión de Docentes de la provincia de Buenos Aires (Udocba), apuntó también a la cuestión estructural pero fue más crítico y se preguntó “cuál es la continuidad pedagógica” si “no puede haber más de 6 o 7 pibes en cada aula”.

“¿El maestro va a tener que trabajar en forma presencial y a la distancia? ¿Pretenden que tenga dos cargos y cobrar por uno solo?”, preguntó, al tiempo que consideró que “esto es una reforma educativa per se”, por lo cual planteó como resolución que cada chico y docente tyenga su computadora y conectividad garantizada. “De eso se tiene que encargar el Estado”, aclaró.

También planteó que “si no hay incorporación de nuevos docentes y auxiliares, es imposible pasar a la educación presencial” porque “un 40 por ciento de los trabajadores son población de riesgo o bien por edad avanzada, por enfermedades o embarazadas”.