En un video de cinco minutos que sacudió las redes, Tomás Ghisoni, de 20 años, admitió públicamente este sábado que la denuncia por abuso sexual que presentó contra su padre, el reconocido médico ginecólogo de Lomas de Zamora Pablo Ghisoni, fue completamente falsa y producto de la manipulación de su madre durante más de una década.
“Hoy puedo decir con dolor, pero con sinceridad, que lo que declaré sobre mi padre fue mentira”, confesó el joven en el emotivo video publicado en redes. “Durante años sostuve un relato que me fue impuesto, influenciado por una figura adulta en mi vida”.
La confesión de Tomás representa un giro dramático en uno de los casos más controversiales de los últimos años, que mantuvo en prisión a Pablo durante tres años y dividió a la opinión pública entre quienes defendían a las supuestas víctimas y quienes cuestionaban la veracidad de las acusaciones.
Un caso que comenzó con una disputa de custodia
La historia se remonta a 2009, cuando Andrea Vázquez, médica y actual codirectora de Acceso a Justicia de la Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades de La Matanza, se separó de Pablo Ghisoni. Lo que siguió fue una encarnizada batalla legal por la custodia de sus tres hijos: Tomás, Francisco y un tercer menor cuyo nombre se mantiene en reserva.
Durante este período, Vázquez presentó hasta 40 denuncias contra su exmarido por supuestos actos de violencia hacia ella y sus hijos, todas las cuales fueron “sistemáticamente ignoradas” según su versión. Sin embargo, el 2 de octubre de 2012, el Tribunal de Familia N°3 de Lomas de Zamora tomó una decisión que cambiaría el rumbo del caso: ordenó que los tres hijos fueran retirados de la custodia materna y pasaran al cuidado de su padre.
La policía irrumpió en el hogar de Vázquez y se llevó a los niños por la fuerza, una acción que fue justificada, según la madre, en el “inexistente Síndrome de Alienación Parental (SAP)”. Para Vázquez y las organizaciones feministas que la apoyaron, este concepto era una herramienta “disciplinadora” usada contra madres que denuncian violencia machista.
Fue entonces cuando, en 2014, dos de los hijos acompañados por su madre denunciaron a Pablo Ghisoni por abuso sexual reiterado y corrupción de menores. La denuncia logró frenar el reintegro de los menores con su padre y permitió que quedaran bajo la custodia materna. Francisco, el hijo mayor, no se sumó a la acusación y permaneció con su padre.
La justicia dictaminó inmediatamente la prisión preventiva de Pablo Ghisoni, quien estuvo detenido tres años: dos de ellos en una institución de salud mental y uno más bajo prisión domiciliaria antes de ser liberado previo al juicio oral.
Durante este período, Andrea Vázquez se convirtió en una figura pública, realizando entrevistas y participando en actividades donde denunciaba el supuesto calvario de sus hijos. Su caso fue adoptado por diversas organizaciones feministas y de derechos humanos como emblema de la lucha contra la violencia de género.
El juicio y la absolución
El juicio oral contra Pablo Ghisoni comenzó el 3 de agosto de 2023 en el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de Lomas de Zamora. Después de un mes de debate, los jueces absolvieron por unanimidad al médico obstetra de todos los delitos que se le imputaban. Francisco Ghisoni destacó que la absolución se dio “sin siquiera acusación del fiscal”.
La absolución generó inmediata controversia. El 28 de septiembre de 2023, Andrea Vázquez adelantó que apelaría el fallo al afirmar que “esto no se termina”. Diversas organizaciones feministas y de derechos humanos repudiaron el fallo en un acto en el Congreso de la Nación, calificándolo de “insólito”.
Para Vázquez y las “Madres Protectoras”, una organización que la acompaña en su reclamo, el resultado fue una confirmación de que el “núcleo más duro y rancio del patriarcado está enquistado en el Poder Judicial” y que la justicia era “ciega, sorda y muda para proteger a las infancias”.
Las voces de los hijos
Francisco Ghisoni, quien nunca participó de las denuncias contra su padre, había defendido públicamente a Pablo ante el Senado en 2023: “Mi padre fue injustamente privado de su libertad durante años. No por lo que hizo, sino por lo que se dijo de él. Vi cómo mi madre manipuló la situación. A mí también intentó convencerme, pero yo no accedí”.
Sus declaraciones fueron contundentes: “Nunca me tocó, nunca me hizo nada. Si hubiese sido verdad, yo sería el primero en denunciarlo”.
Ahora, Tomás decidió seguir el camino de su hermano con una confesión aún más impactante. En su video, el joven de 20 años reveló los mecanismos de manipulación a los que fue sometido: “Fui usado como una herramienta de venganza en una guerra que no era mía. Hoy entiendo que no fui víctima de mi padre. Pero sí fui víctima de una manipulación que me hizo creer que lo era”.
Tomás describió cómo fue condicionado sistemáticamente sobre qué decir y cómo presentar su testimonio: fue “enseñado qué decir, qué no decir, qué dibujar” durante audiencias y entrevistas. Este proceso de manipulación lo llevó a desarrollar lo que él llama una “verdad emocional” sin sustento en la realidad.
“Perdí confianza en mí, en mi familia y en mi padre”, confesó el joven, quien ahora reconoce la magnitud del daño causado: “El daño que causé es incalculable. Lo reconozco, lo lamento profundamente y estoy dispuesto a enfrentar las consecuencias”.
Sus disculpas fueron directas y emotivas: “Pido perdón a mi papá por haber sido parte de esto. Y a mis hermanos, por el dolor que esto trajo a nuestras vidas”.
Pablo Ghisoni permanece libre mientras se resuelve la apelación presentada por su exesposa tras su absolución. La confesión pública de Tomás podría ser un factor determinante en la decisión final sobre si se confirma la absolución o se dicta una nueva sentencia.