Tras cinco años de investigación, la Justicia desarticuló una peligrosa red criminal con base operativa en Florencio Varela que brindaba asistencia médica utilizando personal falso y ambulancias no habilitadas.
El operativo incluyó 40 allanamientos simultáneos concentrados fuertemente en el conurbano sur —Varela, Avellaneda, Quilmes, Berazategui y Lomas de Zamora—, además de intervenciones en La Plata, Tres de Febrero y CABA, y dejaron un saldo de 9 personas detenidas y otras 20 aprehendidas.
La organización, liderada por una pareja argentino-peruana, montó una empresa de traslados y emergencias privadas para captar contratos millonarios con mutuales y obras sociales de peso, como PAMI, IOMA y OSUTHGRA.
En la práctica, las prestaciones eran realizadas por choferes y acompañantes carentes de formación sanitaria, quienes llegaban a cubrir guardias de 12 y 24 horas asumiendo roles de médicos y enfermeros.
Para enmascarar la operatoria, profesionales de la salud reales alquilaban sus nombres, matrículas y sellos a cambio de pagos periódicos, validando historias clínicas, diagnósticos y recetas apócrifas. El nivel de riesgo al que sometían a los pacientes quedó evidenciado en las más de 30.000 horas de escuchas telefónicas analizadas.
Uno de los episodios más graves registrados en los audios expone a los coordinadores de la banda dándole instrucciones paso a paso por teléfono a su personal sobre cómo suturar una herida abierta a un paciente directamente arriba de la ambulancia.
El esquema se complementaba con una sofisticada estructura de fraude al Estado y lavado de activos. A través de empresas contables vinculadas, la red facturaba servicios de alta complejidad con sobreprecios o cobraba por traslados que nunca se realizaban.
El dinero ilícito era luego canalizado mediante sociedades pantalla, balances adulterados y contratos simulados para blanquearlo en el circuito comercial formal.Durante los procedimientos, coordinados por la UFI N° 1 y el Juzgado de Garantías N° 8 de Florencio Varela, se incautaron siete ambulancias, tres vehículos particulares y autopartes.
Además, se secuestraron $5.780.200 y US$19.368 en efectivo, instrumental quirúrgico, medicamentos, tensiómetros, 87 sellos (tanto de profesionales como de instituciones sanitarias) y gran cantidad de dispositivos electrónicos que serán clave para determinar el grado de participación de cada uno de los involucrados.