El Frente Nacional Democrático por la Educación Pública (FreNDEP) impulsó este miércoles un paro nacional docente de 48 horas con movilizaciones en distintos puntos del país, en medio del creciente malestar salarial que atraviesa el sector educativo.
La medida, que se desarrollará bajo la consigna “Ni un docente pobre en la Argentina”, reunirá a gremios de base, sectores autoconvocados y organizaciones opositoras a la conducción de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), con fuerte impacto en la provincia de Buenos Aires.
La convocatoria surgió como parte de un plan de lucha articulado por organizaciones que se presentan como sectores de base y que cuestionan la postura de los gremios tradicionales frente a las políticas educativas y salariales impulsadas por el gobierno de Javier Milei.
Desde el FreNDEP remarcaron que el paro ya cuenta con adhesiones en al menos 14 provincias, en medio del deterioro salarial que atraviesa el sector docente y de las crecientes dificultades económicas que enfrentan los trabajadores de la educación en distintos puntos del país.
Ante este escenario, el secretario general de la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires, Claudio Vigne, uno de los dirigentes que más cuestionó a la conducción nacional de CTERA, apuntó contra la estructura sindical tradicional y sostuvo que “el paro docente no solo involucra a la provincia de Buenos Aires, sino que tiene carácter nacional”.
Además, Vigne cuestionó “la ausencia del frente gremial” y advirtió que algunas organizaciones sindicales “han acompañado políticas de ‘paz social’ frente al gobierno de Milei, a pesar de las consecuencias que estas políticas generan”, afirmó el dirigente bonaerense.
El principal reclamo del FreNDEP apunta a una recomposición urgente de los ingresos docentes y mejoras en las condiciones laborales en todas las provincias, en un contexto atravesado por el pluriempleo y el endeudamiento del sector educativo.
En ese marco, Vigne planteó que “el salario mínimo vital y móvil docente debería ser de 2.800.000 pesos” y remarcó que las futuras negociaciones salariales deben contemplar “las necesidades reales de las y los trabajadores de la educación en cada provincia”, sostuvo el sindicalista.
Por último, la irrupción del FreNDEP también dejó expuestas las tensiones internas que atraviesan los gremios docentes tradicionales, especialmente en la provincia de Buenos Aires. Esta semana, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA) acaba de renovar sus autoridades tras la salida de Roberto Baradel y la asunción de María Laura Torre, aunque el proceso electoral mostró un fuerte crecimiento de la Lista Multicolor, integrada por sectores de izquierda que impulsan una postura más confrontativa.