El conflicto entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y el Gobierno nacional volvió a encender las alarmas en el transporte público. En las últimas horas, el sindicato que conduce Roberto Fernández envió una carta formal al Ministerio de Economía para reclamar una intervención urgente en las negociaciones paritarias de los choferes. La advertencia dejó al servicio de colectivos nuevamente al borde de una medida de fuerza que podría afectar a millones de usuarios en todo el país.
En el documento dirigido al ministro Luis Caputo, la UTA reclamó que se “trate, evalúe y resuelva” la situación salarial pendiente. Además, sostuvo que la falta de respuestas concretas pone en riesgo “la paz social”, una señal que el gremio interpreta como un límite cada vez más cercano para mantener abiertas las instancias de negociación.
Desde el Gobierno sostienen que el esquema vigente de subsidios y tarifas busca garantizar la previsibilidad del sistema y optimizar el uso de los recursos públicos. Sin embargo, las cámaras empresariales del transporte insisten en que existe un fuerte desfasaje entre los costos operativos y los ingresos del sector, lo que dificulta afrontar mejoras salariales en línea con las exigencias sindicales.
Aunque todavía no fue anunciada una fecha para un eventual paro de colectivos, desde la UTA dejaron trascender que los plazos para alcanzar un acuerdo se están agotando. La posibilidad de una nueva interrupción del servicio genera preocupación entre los pasajeros que dependen diariamente del transporte público para trasladarse al trabajo, estudiar o realizar actividades cotidianas.
El boleto de colectivo aumentó hasta 16 veces durante la gestión de Milei
En medio de la discusión salarial, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), dirigido por el economista Hernán Letcher, reveló que las tarifas del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registraron incrementos que superaron ampliamente a la inflación desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Según el estudio, entre diciembre de 2023 y abril de 2026 la inflación acumulada fue del 303,5%, mientras que el boleto de subte aumentó un 1.668%, pasando de $80 a $1.414. En términos reales, la suba se ubicó un 337% por encima de la inflación del período.
Por su parte, el boleto de colectivo registró incrementos de hasta 16 veces respecto de los valores previos al cambio de gobierno. En la provincia de Buenos Aires la suba nominal alcanzó el 1.545%, mientras que en las líneas bajo jurisdicción nacional llegó al 1.221%, con aumentos reales que oscilaron entre el 228% y el 307% por encima de la inflación acumulada. La combinación entre tarifas más altas, conflicto salarial y posibles medidas de fuerza vuelve a colocar al transporte público en el centro de la agenda nacional.