La decisión de Jorge Ferraresi de dejar la intendencia de Avellaneda para dedicarse a su candidatura a gobernador bonaerense en 2027 abrió un complejo escenario político en su distrito. Mientras el exjefe comunal recorre la provincia, la administración local, ahora a cargo de Magdalena Sierra, su esposa, debe hacer frente a una ofensiva legislativa del PRO por la inseguridad y a las críticas territoriales de La Cámpora.
Desde el frente opositor, el concejal del PRO Lucas Yacob presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para declarar la emergencia en seguridad. El edil argumentó que la prevención del delito superó la capacidad de respuesta del Estado municipal y provincial, por lo que exigió una reasignación de partidas presupuestarias.
Además, el planteo incluye un pedido formal para que el Ejecutivo local gestione ante el Ministerio de Seguridad de la Nación el desembarco de efectivos de Gendarmería y Prefectura en los barrios más vulnerables, tomando como modelo el operativo desplegado en Rosario.
En paralelo a los reclamos opositores, la interna peronista sumó tensión en el plano local. El senador bonaerense y dirigente de La Cámpora, Emmanuel González Santalla, realizó una recorrida por el centro comercial de Avellaneda. Durante su visita, el legislador advirtió sobre la crisis que atraviesan los comerciantes y apuntó directamente contra la gestión municipal por el aumento de las tasas locales, sumado al impacto de la caída del consumo a nivel nacional.
La aparición de Santalla en el municipio evidencia la disputa de fondo entre los distintos sectores del peronismo bonaerense. Este conflicto enfrenta al armado que respalda al gobernador Axel Kicillof, donde Ferraresi es una pieza clave, con la estructura de La Cámpora. Los cruces entre ambos sectores se profundizaron en los últimos meses, especialmente luego de que el exintendente comenzara a organizar actos en distritos gobernados por jefes comunales camporistas.
Mientras la presión escala en su territorio de origen, Ferraresi avanza con su armado provincial respaldado por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque. Su agenda territorial ya incluyó visitas a municipios opositores como Tres de Febrero y contempla próximos desembarcos en San Nicolás, Chivilcoy, San Miguel, Tandil y Necochea, con el objetivo de sumar peso político de cara a la sucesión de Kicillof en 2027.