La tragedia que le costó la vida a Julián Emiliano Benítez, un niño de apenas dos años, en el barrio Santa Marta de Lomas de Zamora, suma testimonios que complican a la Policía bonaerense. El siniestro ocurrió este martes en la esquina de Bustos y Copihue, cuando un patrullero que perseguía a dos presuntos delincuentes en moto embistió violentamente al Dodge 1500 en el que viajaban la víctima y su padre, Julio Benítez. El menor falleció en el acto a causa del impacto.
Familiares y vecinos que presenciaron el hecho denunciaron graves irregularidades en el accionar de los efectivos. Según relataron, el móvil policial cruzó la intersección a unos 100 kilómetros por hora y sin las sirenas de advertencia encendidas. Además, aseguraron que los dos uniformados intentaron retirarse de la escena tras el choque, pero los propios habitantes del barrio los retuvieron. “Para nosotros está claro que al nene lo mató la Policía”, afirmó la tía de Julián, quien calificó la tragedia como un desenlace previsible dadas las condiciones de la persecución.
Juliana, la madre del menor, relató la desesperante situación familiar: “Mi esposo salió a vender cobre para comer y me arruinaron la vida”. Julio Benítez, que conducía el vehículo chocado, resultó con heridas de gravedad y permanece internado en el Hospital Alende.
En el marco de la investigación a cargo del fiscal de la UFI 10 de Lomas de Zamora, Patricio Pérsico, el policía que manejaba el patrullero quedó detenido e imputado por homicidio culposo agravado e incumplimiento de los deberes de funcionario público. En paralelo, continúa la intensa búsqueda de los dos sospechosos en moto, quienes lograron darse a la fuga luego del choque.