Retenciones: Por qué son un monto fijo y no un porcentaje


Si el Gobierno nacional no establece límites a los plazos para liquidar exportaciones, el impacto de las retenciones agropecuarias dispuesto por el Gobierno nacional en las últimas horas podría disminuir e incluso desaparecer en caso de que continúe la tendencia alcista de la moneda nortemericana, lo que además implica un desincentivo para la rápida liquidación de dólares.

Según una estimación realizada por el economista Ruben Kubar, docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLZ, el ingreso al fisco que producirá el nuevo impuesto a las exportaciones de soja -establecido como suma fija y no como porcentaje de lo vendido al exterior-, será decreciente en la medida en que aumente el tipo de cambio e incluso puede ser menor al actual si el valor del dólar supera los 57 pesos.

De acuerdo al especialista, “la rebaja del 25% al 18% de las retenciones junto a la incorporación de un fijo de $4 para las exportaciones primarias, invita a evaluar impactos”.

“El ingreso de dólares, que depende del complejo agroexportador y la liquidación de divisas, necesita de la voluntad de los exportadores para que el ingreso resulte efectivo. Pero cabría la posibilidad que, a través de especular demorando el ingreso de divisas, el dólar suba su valor hasta licuar el incremento expresado”, precisó.

Por otra parte, consideró que el acuerdo con el FMI incluye el compromiso de que el gobierno “no intervenga” de manera directa en la determinación del tipo de cambio.

De acuerdo a sus cálculos, a partir de un dólar de 57 pesos no sólo no subirían los ingresos al Estado, sino que el beneficio extra aportado por las nuevas retenciones, desaparece.

Actualmente las exportaciones de soja deben tributar un 25%, es decir, 10 pesos por cada dólar exportado, si es que el valor de la divisa se mantiene en torno de los 40 pesos. Si el dólar subiera hasta 57 pesos, el ingreso (25%) se elevaría a 14,25 pesos por dólar.

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Con el nuevo esquema anunciado hoy por el Gobierno y con el dólar a 40 pesos, se fija una retención del 18% más un monto fijo de 4 pesos, lo que suma 11 pesos de retenciones sobre cada dólar exportado. Es decir, aporta un beneficio de 1,20 pesos a los 10 del ejemplo anterior. A partir de ahí, el beneficio es decreciente hasta desaparecer en caso de que el dólar cotice 57 pesos. En ese caso, el 18% más los 4 pesos fijos representan un aretención de 14,26 pesos por dólar, apenas un centavo más que si las cosas quedan como hasta ahora.

“A medida q aumenta el valor del dólar, se licua el aporte diferencial en referencia a la tasa actual. Si llega a $57 se equipara a una retención del 25% sobre el valor de la exportación. Esto pasa, por la reducción de la alícuota y su complemento con un importe fijo”, explica Kubar.

En conclusión, si los exportadores retienen su producción y demoran la liquidación de sus ventas, no sólo perjudican al Estado al retacear los dólares que necesita la economía, sino que se beneficiarían con una disminución del impacto de las retenciones en sus ingresos y caerían los ingresos del Estado.

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