Caso Enrique Álvarez: la familia reclama celeridad a la Justicia

Son tres los detenidos, dos hombres y una mujer, pero la causa aún no fue elevada a juicio. En enero se cumple un año del crimen.

Enrique Álvarez fue asesinado el 13 de enero pasado en Ingeniero Budge. A casi un año y con tres detenidos, aún no pidieron la elevación a juicio de la causa. El entorno de la víctima reclama justicia y celeridad.

Desde el Departamento Judicial de Lomas de Zamora informaron a Info Región que la causa -en manos de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5- permanece con tres imputados cumpliendo la prisión preventiva, dictada en febrero pasado: Se trata de Mariel Araceli Cornejo, Rivero Juan Oscar, Rivero Sergio Matías, acusados de “homicidio agravado por premeditación entre dos o más personas”.

En diálogo con Info Región, el hermano de la víctima, Victor Álvarez, reclamó celeridad a la Justicia. Espera que el juicio se realice pronto. “Siguen estando detenidos los asesinos de mi hermano pero lamentablemente todavía no tenemos fecha de juicio. Esperamos eso, saber cuando van a ser juzgados para que paguen por lo que hicieron”, apuntó.

Los tres se encuentran en esa condición desde principios de año. Los hermanos Rivero fueron aprehendidos casi inmediatamente después de ocurrido el asesinato, mientras que la mujer fue detenida el 1 de febrero durante un allanamiento realizado por la policía de la comisaría séptima de Lomas de Zamora.

Pese a que en principio había sido detenida y liberada horas más tarde por falta de pruebas, los investigadores a cargo del caso decidieron ordenar su captura debido a que los testigos del hecho la involucraron en el homicidio. Según habían advertido familiares de la víctima a este medio, Cornejo le habría propinado “botellazos” a éste cuando ya estaba en el suelo, después de haber recibido dos impactos de bala por parte de sus victimarios.

El hecho

Un hombre fue asesinado el 13 de enero de dos balazos en medio de conflicto en de Villa Centenario, partido de Lomas de Zamora.

El hecho ocurrió cerca de las 3.30 en la intersección de las calles Iparraguirre y Zumaya del barrio Santa Catalina de Villa Centenario, donde en una casa había una fiesta y un hombre mató a otro en medio de una discusión. “No queremos que su muerte quede impune y que los asesinos salgan a los dos años”, había advertido su hermano, en una charla con este medio, a poco del hecho. Explicó que ese 14 de enero, Enrique estaba en la casa de sus tíos y tras un asado, salió a comprar bebidas, negando la versión de una pelea por celos.

La víctima, de 38 años y de nacionalidad paraguaya, era padre de tres hijos y estaba construyendo su casa para poder vivir con ellos.

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