A medio siglo del quiebre institucional en Argentina, las comunidades eclesiales del sur del Conurbano se movilizaron para reivindicar la memoria de quienes fueron perseguidos y desaparecidos durante la última dictadura militar. Con actos que combinaron la oración con el reclamo social, tanto en las diócesis de Lomas de Zamora como en la Avellaneda – Lanús se renovó el compromiso con los Derechos Humanos.
En Lomas de Zamora, la Pastoral Social de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de Claypole, partido de Almirante Brown, encabezó una jornada de reflexión que comenzó en la estación ferroviaria. Desde allí, una columna de vecinos y militantes caminó hasta el Parque Don Orione, donde el párroco Gustavo Rofi celebró una misa en conmemoración del Día Nacional de la Memoria. La iniciativa buscó integrar el recuerdo histórico en el corazón de los barrios populares del partido.
Por su parte, la diócesis de Avellaneda-Lanús realizó un acto en la Plaza Alsina bajo el lema “Renovando la alianza, caminamos con nuestros mártires”. Durante la ceremonia, se recordó especialmente a los jóvenes de la pastoral Dante Merolla, Nora Delgado, Roberto Jorge Berrozpe, Ricardo Arrighi y Roque Álvarez Aversa.
Uno de los momentos de mayor impacto fue la presencia de Ana Álvarez, madre de Roque, quien a sus cien años brindó un testimonio de firmeza y agradecimiento. Aunque el obispo Maximiliano Margni no pudo asistir por problemas de salud, su mensaje reivindicó el legado del recordado obispo de Quilmes Jorge Novak, pionero en la defensa de los derechos humanos en la región.
Ambas celebraciones coincidieron en que estos gestos no buscan cerrar heridas de manera superficial, sino caminar hacia una verdadera reconciliación basada en la verdad histórica y la justicia para las víctimas y sus familias.