A pocos días del fin de semana largo del 15 de junio, uno de los más importantes del calendario turístico de temporada baja, los principales destinos del país muestran un tibio panorama. Hoteleros y prestadores turísticos advierten sobre una fuerte caída de las reservas y una demanda muy inferior a la registrada históricamente para esta época del año.
Rolando Dominé, integrante de la Asociación Hotelera Gastronómica y director de un importante hotel marplatense, describió un escenario muy complejo para el sector. “Lo usual es que para esta altura ya hubiéramos superado el 50% de reservas de la capacidad hotelera local. Ninguno de nosotros o muy pocos podemos llegar a un porcentaje como el mencionado”, afirmó.
Según explicó, las consultas son considerablemente menores a las habituales y la caída del movimiento turístico ya se viene observando desde marzo, incluso durante los fines de semana tradicionales.
La situación es tan delicada que algunos establecimientos se vieron obligados a cerrar temporalmente sus puertas. “Vemos hoteles sindicales cerrados. ¿Cómo no lo van a hacer entonces algunos hoteles que no logran cubrir la cuota mínima de gastos?”, planteó el empresario.
Tandil y Córdoba
La preocupación no se limita a la Costa Atlántica. En Tandil, otro de los destinos más elegidos para escapadas cortas, las reservas apenas rondan el 50% de la capacidad disponible.
El panorama es aún más complejo en algunas localidades turísticas de las sierras de Córdoba, donde operadores del sector reportan niveles mínimos de ocupación e incluso establecimientos sin reservas confirmadas para el próximo fin de semana largo.
Competencia de Airbnb
El referente hotelero también cuestionó la competencia de los alquileres temporarios informales, a los que calificó como una “competencia poco leal” debido a las diferencias en materia impositiva y previsional.
Además, remarcó que la hotelería tradicional es la que genera empleo formal y registrado, por lo que reclamó mayores medidas de apoyo para el sector.
En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer las políticas de promoción turística y avanzar en estrategias que permitan atraer congresos, convenciones y eventos durante los meses de septiembre a diciembre. “Las respuestas por parte tanto de los organismos recaudatorios como de la función pública vienen demoradas”, concluyó Dominé.