En un juicio por jurado, condenaron a un hombre por matar a su hijo

Se trata de Leonardo Palermo, condenado por balear a su hijo, José, el 15 de abril del año pasado en Villa Galicia.

El juicio por jurado se realizó esta semana en los Tribunales de Lomas de Zamora. Leonardo Palermo fue condenado por el asesinato de  su hijo José, el 15 de abril de 2017 en Villa Galicia, Temperley.

Diez de los 12 jurados le dieron lugar al pedido de la defensa, que había solicitado la pena de “homicidio atenuado por las circunstancias extraordinarias del caso”.

El proceso se llevó adelante durante dos días en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 10 de Lomas de Zamora, a cargo del juez Daniel Masini, quien será el encargado de definir la condena. El mínimo estimado para este tipo de delitos es de 10 años y 8 meses de cárcel.

Alegatos

La fiscal Marcela Dimundo había rechazado que el homicidio se tratara de una situación de “defensa propia”, hipótesis que sostuvo el acusado durante su declaración, y solicitó al jurado que el hombre sea condenado por “homicidio agravado por el vínculo y portación ilegal de arma de guerra”.

El condenado sostuvo que el día del asesinato, José llegó a la casa donde vivía con su pareja drogado y lo atacó, y cuando estaba en el piso, disparó para defenderse. El perito balístico dijo el lunes que “es imposible que el disparo haya sido así”. “Tengo certeza de que el 15 de abril de 2017, en la calle La Plata 445 de Villa Galicia, Leonardo Palermo, con intención de causarle la muerte a su hijo José, le disparó en cuatro oportunidades con el arma calibre 38”, había asegurado la fiscal.

“Descarto por completo que su hijo lo tiró y disparó cuando se levantó. Según los testigos, José era un  chico adicto en estado de vulnerabilidad, pero no violento. Lo mató por su forma de ser impulsiva, sin importarle el otro”, remarcó la representante del Ministerio Público Fiscal.

El abogado defensor, Roberto Fernández, solicitó que no se dé lugar al pedido de la fiscalía y le pidió al jurado que considere como atenuante las “circunstancias excepcionales” del caso, aludiendo a “violencia familiar” y el ataque que habría sufrido el acusado.  Por otro lado, no opuso objeción a la acusación por “portación ilegal de arma de guerra”. “Sería tapar el cielo con las manos”, reconoció.

“Lo que planteo es la necesidad de que se considere las circunstancias excepcionales de atenuación. De otra manera, mi defendido, de 63 años, sería condenado a morir en prisión, que es lo mismo que la pena de muerte”, argumentó Fernández. “Apelo a la clausula valorativa que puede tener el jurado en estos casos”, agregó durante la última parte de su alegato.

Testigos

Previo a los alegatos, Mariela Pereyra, una ex pareja de la víctima, negó “actitudes violentas” a causa de su adicción, tal como describió su papá. “Nunca se comportó de manera violenta conmigo, todo lo contrario. Era callado y tímido. Nunca gritaba”, recordó. Sin embargo, la testigo advirtió que al momento comenzar la relación, José estaba en tratamiento para dejar las drogas. “Cuando nos separamos, me contó que había recaído”, contó.

Por otro lado, la psicóloga de la Defensoría General de Lomas de Zamora, Bárbara Marcantonio, describió a Palermo como una persona que “se crió en un contexto de vulnerabilidad y violencia doméstica, por lo que tenía falta de afectividad e indiferencia en su relación con el otro”.

El caso

El dramático hecho ocurrió el 15 de abril de 2017 en Villa Galicia, Temperley. La víctima José Palermo, de 35 años, recibió cuatro disparos de su padre Leonardo, de 63.

El condenado señaló que se defendió del ataque de su hijo, que lo habría ido a buscar a la casa donde convivía con su pareja para agredirlo.

Un bombero que acudió a la escena del crimen para asistir a José, indicó el martes ante el Tribunal que después del ataque, Leonardo Palermo preguntó “¿todavía no se murió éste?”.

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