El Gobierno de Javier Milei difundió este 8 de marzo un video oficial por el Día Internacional de la Mujer con un tono de fuerte confrontación hacia las políticas de género. Lejos de presentar una convocatoria amplia o un mensaje centrado en las desigualdades que atraviesan a las mujeres, la pieza audiovisual eligió poner el foco en una descalificación frontal de la gestión previa y en la defensa del ajuste aplicado sobre las estructuras estatales vinculadas al tema.
La narrativa oficial define la creación del Ministerio de la Mujer en 2019 como el inicio de un supuesto “saqueo” y una “estafa millonaria”. En esa línea, el video sostiene que “durante décadas una causa noble fue distorsionada y transformada en una estructura destinada a concentrar militancia política”, una formulación que reduce el conjunto de las políticas de género a una herramienta partidaria y omite cualquier matiz sobre su alcance, sus objetivos o los debates sociales que les dieron origen.
“El nacimiento del Ministerio de la Mujer no fue un avance, fue el comienzo del saqueo”, afirma el mensaje oficial. La frase condensa el eje central del video: no solo cuestionar la eficacia de esas políticas, sino presentarlas directamente como un mecanismo de fraude político y económico. “Lo que nos vendieron como una conquista fue en realidad una estafa millonaria”, agrega la pieza, que también habla de “un negocio de pocos que benefició únicamente a una pequeña élite militante”.
Un mensaje de confrontación en una fecha emblemática
El tono elegido por el Gobierno para una jornada de alcance internacional como el 8M convierte una fecha históricamente asociada al reclamo por derechos, igualdad y protección frente a la violencia en una plataforma para reforzar su batalla cultural. En vez de reconocer las problemáticas que afectan a millones de mujeres, el video se apoya en una lógica binaria: por un lado, las estructuras estatales previas, presentadas como inútiles; por el otro, el nuevo rumbo oficial, exhibido como única respuesta válida.
En ese marco, el video afirma que “la agenda de género y el relato que la sostenía crecían año a año, pero las soluciones nunca llegaban” y denuncia la existencia de “estructuras políticas inútiles que nunca dieron resultados”. La crítica no se limita a cuestionar políticas puntuales, sino que deslegitima de manera global una agenda pública construida alrededor de demandas históricas de mujeres y diversidades.
El mensaje también funciona como una justificación política del desmantelamiento de las áreas de género y diversidad, en línea con el modelo económico del oficialismo. Así, la discusión por el ajuste se recubre de una narrativa que presenta el recorte no como una decisión presupuestaria o ideológica, sino como una reparación frente a un esquema que el Gobierno define como corrupto e ineficaz.
La nueva visión oficial y el trasfondo del ajuste
“Hoy el rumbo es claro: igualdad ante la ley, libertad económica y déficit cero para poner fin a la inflación”, sostiene el video al presentar los pilares del actual gobierno. La formulación desplaza el debate sobre desigualdades estructurales hacia una idea de neutralidad legal y esfuerzo individual, sin referencias a las condiciones materiales, sociales y de seguridad que atraviesan de manera desigual a las mujeres.
Sobre el cierre, el oficialismo plantea que “el verdadero homenaje a las mujeres no es multiplicar estructuras políticas inútiles… es construir un país donde cada argentina pueda vivir segura, trabajar en libertad y progresar gracias a su propio esfuerzo”. Con esa definición, el Gobierno no solo marca distancia de las políticas anteriores, sino que redefine el sentido mismo del 8M desde una mirada que cuestiona la intervención estatal en materia de género y privilegia una lógica de autosuficiencia individual.
El resultado es un video que, en una fecha cargada de significado político y social, elige impugnar una agenda de derechos antes que dar cuenta de las desigualdades persistentes. Bajo la forma de un homenaje, el mensaje termina por convertir el Día Internacional de la Mujer en una pieza de confrontación ideológica en el marco de su proclamada “batalla cultural”.