El Senado debatirá este jueves desde las 14 la reforma de la Ley de Salud Mental, una iniciativa que busca modificar los criterios para disponer internaciones involuntarias, ampliar los tratamientos para las adicciones (incluida la ludopatía) y establecer cambios en los mecanismos de control y atención de los pacientes. El proyecto fue incorporado al temario de la sesión tras una reunión de Labor Parlamentaria.
Uno de los principales cambios establece que, ante una emergencia y un riesgo grave para la vida o la integridad física de una persona o de terceros, un médico podrá disponer una internación involuntaria sin necesidad de ser especialista en psiquiatría. La medida deberá ser revisada por un equipo interdisciplinario dentro de las 48 horas. Además, se habilitarán las teleconsultas con especialistas y la internación deberá ser comunicada a la Justicia.
La iniciativa también contempla la elaboración de un plan de egreso desde el diagnóstico y la notificación anticipada a familiares o representantes legales para coordinar las condiciones de salida. En el caso de los menores, establece que deberán ser atendidos por equipos con formación en salud infantojuvenil y permanecer internados en espacios separados de los adultos. A su vez, incorpora las adicciones en general al abordaje de la salud mental, incluida la ludopatía, y prevé mecanismos de cooperación financiera entre la Nación y las provincias.
El proyecto mantiene la prohibición de crear manicomios, aunque introduce modificaciones en los criterios de internación y seguimiento. La propuesta recibió cambios para reunir apoyos de sectores aliados del oficialismo y de gobiernos provinciales, pero no logró el consenso de todos los bloques: la senadora Carolina Moisés, de Convicción Federal, presentó un dictamen de minoría. La reforma será uno de los temas centrales de la sesión, que también incluirá iniciativas vinculadas con inversiones relevantes y el Mercado Voluntario de Carbono.