Un demoledor informe técnico del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires encendió las alarmas en los pasillos del Municipio de Lanús tras revelar que, según el monitoreo, el distrito cuenta con 7.038 baches, una cifra que cristaliza el avanzado deterioro de la infraestructura vial local.
El estudio, que combinó inspecciones de campo con tecnología de sensores y geolocalización, arroja datos preocupantes sobre la seguridad en las calles.
Radiografía del asfalto roto
El documento no solo cuantifica el daño, sino que detalla la gravedad de los baches detectados:
- Peligrosidad: El 62% de las irregularidades superan los 5 centímetros de profundidad, siendo catalogadas como de “riesgo medio-alto”.
- Deterioro estructural: El 18% de los casos presenta fallas de base, lo que implica que el municipio no podrá resolverlos con bacheo simple, sino que requieren obras integrales.
- Densidad crítica: Lanús registra 14,3 baches por cada kilómetro pavimentado, una cifra que lo ubica muy por encima del promedio provincial que es de 9,8.
Los técnicos de Vialidad Provincial atribuyen este escenario a la falta de mantenimiento preventivo y al impacto de las tormentas, que han erosionado la red pluvial y el asfalto.
Más allá de lo técnico, el informe aterriza en un terreno político minado donde la relación entre el gobernador Axel Kicillof y el intendente camporista Julián Álvarez atraviesa su peor momento, con un vínculo prácticamente roto dentro del oficialismo.
En este contexto, hay quienes sugieren que la decisión de la Provincia de realizar un estudio tan quirúrgico y detallado sobre Lanús no es casual, sino que podría interpretarse como un mensaje político directo hacia la gestión municipal.
El informe ya fue remitido a las autoridades de Lanús, quienes ahora deberán dar respuesta a un relevamiento que los deja como uno de los distritos con peor infraestructura vial de la provincia.