El Gobierno reconoció el aumento de la morosidad de las familias y apostó a un acuerdo entre privados

El vocero presidencial Adrián Ravier admitió que el endeudamiento de los hogares es “un problema”, pero descartó una intervención directa del Estado y aseguró que los bancos trabajan en refinanciaciones con tasas más bajas y plazos más largos.

El Gobierno volvió a referirse este martes a la morosidad de las familias y reconoció que el endeudamiento de los hogares argentinos representa un problema, aunque descartó una asistencia directa por parte del Estado. Durante una conferencia de prensa, el vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que la administración de Javier Milei confía en una solución basada en el mercado y en acuerdos entre los bancos y los deudores.

Ravier explicó que el incremento de las tasas de interés durante el período de mayor incertidumbre económica provocó un deterioro en la capacidad de pago. “Por supuesto somos sensibles al problema. No hay duda que es un problema”, afirmó, y señaló que el regreso del crédito puede generar un aumento de las moras cuando las condiciones financieras se vuelven más restrictivas. Según planteó, las tasas elevadas hicieron que las dificultades de pago se profundizaran, aunque aseguró que los últimos indicadores muestran una reversión de la tendencia.

En ese marco, el funcionario indicó que los bancos ya mantienen conversaciones con personas físicas y jurídicas para buscar alternativas de refinanciación. La propuesta contempla tasas de interés más bajas y plazos más extensos para quienes acumularon atrasos. Ravier remarcó que el Gobierno no prevé un programa de asistencia económica para cancelar deudas y defendió el equilibrio fiscal como una herramienta para reducir la inflación y, a largo plazo, mejorar las condiciones de financiamiento.

El dato que expone la magnitud del problema surge del último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA): la morosidad de las familias llegó al 12,8% en mayo, con un incremento de 0,7 puntos respecto de abril y de 8,3 puntos porcentuales en términos interanuales. Dentro de los hogares, los créditos personales registraron el mayor nivel de irregularidad, con 15,9%, mientras que las tarjetas de crédito alcanzaron el 13,1%, los préstamos prendarios el 7,7% y los hipotecarios el 1,6%. En el sector privado en general, el ratio de irregularidad se ubicó en 7,7%, mientras que para las empresas llegó al 3,5%.