Casi la mitad de la capacidad industrial está paralizada: es la peor situación desde la crisis de 2001


La industria manufacturera comenzó el año con un fuerte deterioro en el uso de su capacidad instalada. En enero, el sector operó apenas al 53,6%, un nivel que no sólo quedó por debajo del registrado en el mismo mes de 2025, sino que además configuró el peor inicio de año desde la crisis de 2002, cuando el indicador había tocado el 48,2%. El dato también marcó un mínimo histórico para la serie estadística que el INDEC elabora desde 2016.

La cifra expuso una tendencia negativa en la actividad industrial y dejó al descubierto una utilización muy baja de las plantas fabriles en ramas clave de la producción. El retroceso se observó en especial en sectores que quedaron muy por debajo del promedio general, con niveles de operación que reflejan un freno marcado en el arranque de 2026.

Entre los rubros más afectados, la industria textil registró el peor desempeño de todo el informe, con una utilización de apenas 23,7%. Muy cerca apareció la industria automotriz, con 24%, mientras que la metalmecánica, excluyendo automotores, se ubicó en 31,4%, con una caída frente al 38,1% que había mostrado un año antes. También quedaron por debajo del promedio caucho y plástico, con 36,1%, y productos minerales no metálicos, con 45,5%.

Uso industrial vs. capacidad ociosa (Enero 2026)

Distribución porcentual del potencial productivo por sector

Fuente: Datos de INDEC (Enero 2026).

Los sectores más golpeados y las causas de la caída

El informe oficial vinculó la baja principalmente a una menor producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico, en particular heladeras y lavarropas. Ese retroceso impactó de lleno en la performance de la metalmecánica, uno de los rubros que más traccionó hacia abajo el promedio general de utilización de capacidad instalada.

A ese cuadro se sumó el efecto de la apertura comercial, con consecuencias distintas según el tipo de actividad. De acuerdo con el análisis técnico de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, en sectores intensivos en trabajo como textil, calzado y metal, el avance de las importaciones está desplazando de manera directa a la producción local, en un proceso definido como “sustitución inversa”.

En cambio, en ramas ligadas a bienes de capital y tecnología, la presencia de insumos importados aparece como un componente más estructural, asociado a la inserción en cadenas globales de producción. En esos casos, la dependencia externa no necesariamente responde a una sustitución directa de fabricación local, aunque sí forma parte de un esquema de mayor fragilidad industrial.

Uso de la capacidad instalada en la industria

Comparativo interanual: Enero 2025 vs. Enero 2026 (en %)

Fuente: Elaboración propia basada en datos del INDEC.

Los rubros que lograron sostenerse por encima del promedio

Pese al deterioro general, algunos bloques lograron mantenerse por encima del nivel promedio de 53,6%. El sector con mayor actividad fue refinación del petróleo, que alcanzó el 86,8% y lideró con amplitud el ranking de utilización. Detrás se ubicaron las industrias metálicas básicas, con 67,6%; sustancias y productos químicos, con 64,8%; papel y cartón, con 61,7%; y alimentos y bebidas, con 60,2%.

El contraste entre esos rubros y los sectores más comprometidos expuso una industria con desempeños muy desiguales, pero atravesada por un piso de actividad más bajo que el de un año atrás. En paralelo, otros segmentos también quedaron por debajo del promedio, como tabaco, con 50,9%, lo que reforzó la amplitud del retroceso.