Represión a jubilados en el Congreso: Detuvieron a tres manifestantes en una nueva marcha de los miércoles

En una nueva jornada de protesta, la represión a jubilados en el Congreso terminó con tres detenidos y denuncias por violencia institucional en medio de un fuerte operativo policial.

La represión a jubilados en el Congreso volvió a marcar este miércoles una jornada de tensión frente al Palacio Legislativo, donde un operativo policial reforzado desplegó un vallado humano y derivó en la detención de tres manifestantes. Entre los apresados se encuentra Delia, una mujer de 71 años, junto a otro jubilado conocido como el “Chaca” Carlitos, en un contexto de reclamos sostenidos por mejoras en sus haberes.

En las inmediaciones del Congreso, efectivos de seguridad aplicaron el denominado “Protocolo Antipiquetes”, lo que elevó el nivel de conflicto pese a la reducida cantidad de manifestantes. Testigos denunciaron que la Policía avanzó con gases lacrimógenos y detenciones que calificaron como arbitrarias, mientras las calles permanecieron cortadas por el operativo y no por la protesta.

Osvaldo, uno de los jubilados presentes, confirmó que “los detenidos fueron reprimidos y gaseados”. Además, denunció un episodio de violencia verbal por parte de una agente de la Policía Federal: “Dijo que a Delia se la comen todos los jubilados”. La frase generó indignación entre los manifestantes, quienes remarcaron la edad de la mujer y exigieron respeto. Tras el hecho, un superior apartó a la agente del vallado.

Durante los incidentes, otro jubilado identificado como Ricardo debió ser trasladado a un hospital tras recibir gas lacrimógeno en el rostro. Los manifestantes insistieron en que su protesta es pacífica y que cada miércoles se repiten situaciones similares cuando intentan rodear el Congreso para finalizar la marcha en la plaza.

Según denunciaron, el despliegue policial ocupó tanto la calle como la vereda, impidiendo su libre circulación y expresión. “Nosotros hablamos con el corazón, ellos hablan con los palos y con el gas”, resumió uno de los presentes. La jornada volvió a estar atravesada por escenas de represión, en medio de un reclamo que se sostiene semana a semana y que, lejos de encontrar respuesta, escala en conflictividad.